La Suprema Corte confirmó la protección ecológica de Yum Balam y mantuvo restricciones contra proyectos turísticos y cambios de uso de suelo en Holbox.
Holbox(Marcrix Noticias).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación respaldó la protección ambiental de Yum Balam, en Quintana Roo, al confirmar la validez del decreto que mantiene a esta región como Área Natural Protegida, una decisión que frena intentos de flexibilizar restricciones para desarrollos inmobiliarios y turísticos en Holbox y zonas cercanas.
Con siete votos a favor y dos en contra, la SCJN determinó que el Estado mexicano tiene facultades constitucionales para imponer límites al uso de tierras ejidales y privadas cuando exista un interés superior relacionado con la conservación ecológica y la protección del medio ambiente.
La resolución ratifica la constitucionalidad del decreto emitido en 1994, mediante el cual Yum Balam fue declarada Área Natural Protegida, además de validar el Programa de Manejo que regula construcciones turísticas, cambios de uso de suelo y actividades consideradas de riesgo para el ecosistema.
El fallo representa un duro revés para grupos ejidales y desarrolladores que promovieron amparos argumentando afectaciones a sus derechos agrarios y limitaciones para aprovechar terrenos ubicados en Holbox, Punta Holbox y otras áreas dentro del polígono protegido.
Durante el análisis del caso, la Corte dejó claro que las restricciones ambientales no significan un despojo de tierras, sino medidas legales encaminadas a preservar manglares, selva, flora, fauna y biodiversidad en una de las regiones ecológicas más importantes del Caribe mexicano.
Yum Balam alberga especies protegidas como el jaguar, el flamenco rosado, tortugas marinas y el tiburón ballena, además de extensos sistemas de manglar fundamentales para la protección costera y la captura de carbono.
El conflicto legal surgió luego de que diversos ejidos señalaran que no fueron consultados adecuadamente sobre las restricciones aplicadas dentro de la reserva. Sin embargo, la Suprema Corte concluyó que el interés colectivo ambiental debe prevalecer sobre intereses económicos particulares.
La decisión también ocurre en medio de crecientes denuncias de habitantes y ambientalistas por el crecimiento desordenado en Holbox, la sobreexplotación turística, daños ecológicos y proyectos inmobiliarios que han aumentado la presión sobre el ecosistema en los últimos años.
