Informes de Derechos Humanos advierten altos niveles de acoso en el campo y condiciones de vulnerabilidad para mujeres en ambos países.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- El acoso laboral afecta a una proporción significativa de trabajadoras agrícolas en México y Estados Unidos. En este país, hay más de 3 millones de empleados en el sector, de los que más de un millón son mujeres, según datos de Human Rights Watch.
El informe indica que el 80% de ellas ha sufrido algún tipo de acoso durante su jornada, incluyendo conductas sexuales inapropiadas, discriminación de género y ambientes laborales hostiles.
El reporte identifica como grupos de mayor riesgo a niñas, adolescentes, mujeres migrantes recién llegadas y trabajadoras solteras, quienes enfrentan condiciones laborales más precarias.
Además, advierte que quienes denuncian suelen enfrentar represalias como reducción de horas laborales, mayor hostigamiento o incluso el despido.
Panorama similar en México
En México, organizaciones civiles y estudios sobre jornaleros agrícolas han documentado problemáticas similares, especialmente en estados con alta actividad agrícola como Sinaloa, Baja California, Sonora y Oaxaca.
Mujeres jornaleras, muchas de ellas indígenas o migrantes internas, enfrentan condiciones de vulnerabilidad que incluyen acoso, bajos salarios y falta de acceso a servicios básicos.
De acuerdo con diagnósticos de organismos laborales y de derechos humanos, las trabajadoras del campo en México también enfrentan barreras para denunciar abusos, principalmente por miedo a perder el empleo o por la falta de mecanismos efectivos de protección.
El contexto en ambos países refleja un patrón donde las mujeres del sector agrícola operan en condiciones de alta exposición a abusos, con limitada supervisión y acceso a justicia laboral.
Estos escenarios han sido señalados por organizaciones internacionales como un reto pendiente en materia de derechos laborales y equidad de género en el campo.
