Turismo (Marcrix Noticias).- La Riviera Maya atraviesa un periodo de alta ocupación hotelera que ronda el 95%, cifra que fortalece la actividad turística y garantiza estabilidad laboral en Tulum. Este dinamismo en el sector hotelero no solo refleja una sólida afluencia de visitantes, sino que también respalda el ingreso y la permanencia de miles de trabajadores que dependen directamente del turismo en la región.
En el caso específico de Tulum, el promedio de ocupación se sitúa entre 65 y 70% en la zona centro y la franja costera, aunque durante los fines de semana algunos hoteles superan el 75%. Así lo informó Claudio Cortez, representante de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos en el municipio, quien destacó que el flujo constante de visitantes permite mantener completas las plantillas laborales.
De acuerdo con el dirigente sindical, en Tulum se encuentran registrados entre 54 mil y 55 mil trabajadores agremiados, en su mayoría vinculados al sector hotelero y a los servicios turísticos. Muchos de ellos se desplazan diariamente desde Playa del Carmen y comunidades de la Zona Maya para cumplir con sus jornadas laborales, lo que convierte al destino en un polo regional de empleo que trasciende sus límites territoriales.
A diferencia de otros periodos marcados por la baja demanda, actualmente no se reportan recortes masivos ni déficit de personal en los hoteles del municipio. Las empresas han ajustado sus plantillas conforme a los niveles actuales de ocupación y mantienen la expectativa de sostener un promedio mínimo de 70 por ciento durante abril y mayo, meses que coinciden con el periodo vacacional de Semana Santa y el inicio de la temporada previa al verano.
La estabilidad laboral resulta fundamental en un municipio cuya economía depende casi por completo del turismo. Con una población estimada superior a 46 mil habitantes, Tulum ha experimentado un crecimiento hotelero sostenido en los últimos años, lo que ha impulsado el empleo formal en hospedaje, restaurantes, transporte y servicios complementarios. El comportamiento de las reservas en los próximos meses será decisivo para confirmar si el 2026 consolida una recuperación firme o si el destino enfrenta nuevamente fluctuaciones en la demanda.