Cancún (Marcrix Noticias).-La ciudadanía de Cancún decidió permanecer en sus hogares este domingo 22 de febrero ante el clima de tensión nacional, lo que derivó en un confinamiento preventivo que impactó la actividad comercial y social de la ciudad. La baja afluencia en plazas comerciales y espacios públicos marcó una jornada atípica para uno de los destinos más dinámicos del país.
Desde tempranas horas, diversos negocios mantuvieron sus cortinas abajo y otros operaron con mínima presencia de clientes. La incertidumbre generada por disturbios registrados a nivel nacional influyó en la percepción de riesgo entre la población, que optó por priorizar la autoprotección.
Puntos tradicionalmente concurridos como Plaza Las Américas y el Parque de las Palapas mostraron una imagen inusual, con pasillos despejados y áreas recreativas prácticamente vacías. La escena contrastó con la actividad habitual de los domingos, cuando familias y visitantes suelen concentrarse en estos espacios.
Aunque las autoridades estatales emitieron llamados a la calma y reiteraron que la situación en Quintana Roo se mantenía bajo control, la respuesta ciudadana fue reducir al mínimo las salidas no esenciales. Este confinamiento voluntario transformó el ritmo cotidiano en el centro de la ciudad.
Comerciantes locales reportaron ventas por debajo de lo esperado y una disminución notable en el flujo de consumidores. La ausencia de movimiento afectó principalmente a pequeños establecimientos que dependen de la actividad dominical para fortalecer sus ingresos.
La jornada concluyó en un ambiente de silencio y cautela, reflejo del impacto que la inestabilidad política nacional ha tenido en la confianza social. El domingo quedó marcado por la ausencia de la vida pública característica de Cancún, donde la decisión colectiva de resguardarse prevaleció sobre la rutina habitual.
