Comunidades denuncian falta de aviso previo mientras que Seguridad Nacional confirma la expansión de la capacidad migratoria.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- El ICE compró almacenes para utilizarlos como centro de detención para migrantes en distintas entidades de Estados Unidos, como parte de un plan de ampliación de infraestructura que contempla miles de nuevas camas. La estrategia ha generado inconformidad en comunidades que aseguran no haber sido notificadas previamente sobre las adquisiciones.
En Socorro, Texas, localidad cercana a El Paso y ubicada junto al río Bravo, autoridades municipales confirmaron que el Departamento de Seguridad Nacional cerró la compra de tres grandes inmuebles industriales por 122.8 millones de dólares. Los edificios suman más de 76 mil metros cuadrados y podrían convertirse en una de las instalaciones de detención más grandes proyectadas.
Alcaldes reclaman falta de información
El alcalde de Socorro, Rudy Cruz Jr., cuestionó que el gobierno federal no haya informado de manera directa sobre el proyecto.
“Nadie del gobierno federal se molestó en levantar el teléfono o siquiera enviarnos algún tipo de correspondencia para avisarnos de lo que está a punto de ocurrir”, declaró.
De acuerdo con autoridades locales, la comunidad se enteró de la operación mediante registros de propiedad. Situaciones similares se han reportado en al menos 20 localidades donde se identificaron compras o arrendamientos vinculados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Plan de expansión por miles de millones
Documentos oficiales indican que el proyecto contempla una inversión cercana a 45 mil millones de dólares para incrementar la capacidad nacional de detención. El objetivo es elevar el número de camas disponibles hasta 92 mil, frente a una cifra previa cercana a 40 mil.
Desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump, el número de personas bajo custodia del ICE aumentó hasta 75 mil distribuidas en más de 225 instalaciones.
El Departamento de Seguridad Nacional rechazó que los sitios sean denominados almacenes y señaló en un comunicado que serán “instalaciones de detención muy bien estructuradas que cumplen con nuestros estándares regulares de detención”.
Preocupación por el impacto local y servicios públicos
En comunidades como Social Circle, Georgia, donde se proyecta un centro con capacidad de entre 7 mil 500 y 10 mil personas, las autoridades municipales expresaron inquietudes sobre la capacidad de agua y alcantarillado. El Ayuntamiento indicó que la ciudad ha comunicado repetidamente que no tiene la capacidad ni los recursos para atender la demanda, y ninguna propuesta presentada hasta la fecha ha demostrado lo contrario.
En Pensilvania, funcionarios locales señalaron que no hubo aviso previo sobre la compra de un inmueble por 87.4 millones de dólares, lo que podría implicar pérdidas en ingresos fiscales por la exención de impuesto predial federal.
El ICE confirmó que continúa buscando espacios adicionales, aunque mantiene como política no divulgar ubicaciones antes de concretar las adquisiciones. Las reacciones en distintas ciudades reflejan el debate sobre el alcance de la expansión y su impacto en las comunidades receptoras.
