El Comando Sur confirmó los ataques contra tres embarcaciones que transitaban por rutas ligadas al narcotráfico en la región.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- Estados Unidos destruyó tres narcolanchas en el Caribe como parte de una ofensiva encabezada por el Comando Sur este 16 de febrero; posteriormente informó la muerte de 11 personas, presuntamente vinculadas con organizaciones catalogadas como terroristas.
De acuerdo con la información oficial, las dos primeras embarcaciones fueron interceptadas y hundidas en el Pacífico oriental. En ellas viajaban ocho hombres. La tercera lancha fue localizada en aguas del Caribe, región que en los últimos meses ha concentrado las acciones estratégicas de Washington.
El Comando Sur detalló que la operación fue realizada por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear bajo la dirección del general Francis Donovan. La acción incluyó ataques cinéticos contra tres objetivos marítimos que, según la inteligencia estadounidense, transitaban por rutas asociadas al narcotráfico. En un mensaje difundido en redes sociales, la dependencia señaló:
“Bajo la dirección del comandante del Comando Sur, el general Francis Donovan, la fuerza conjunta Lanza del Sur realizó tres ataques cinéticos letales contra tres embarcaciones operadas por organizaciones terroristas designadas. Las embarcaciones transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”
Las autoridades estadounidenses agregaron que días antes también fue atacada otra embarcación con tres tripulantes a bordo.
Suman más de 40 ataques con 150 personas fallecidas
Este despliegue forma parte de una estrategia más amplia iniciada en 2025, cuando Estados Unidos incrementó su presencia naval y aérea en la zona. Según reportes oficiales, en lo que va del operativo se han registrado más de 40 ataques con un saldo aproximado de 150 personas fallecidas.
El presidente Donald Trump declaró recientemente que las acciones contra las denominadas narcolanchas han contribuido a reducir el tráfico de drogas y fentanilo en alrededor de 33 por ciento.
Las operaciones se desarrollan en un contexto de tensiones diplomáticas con Venezuela y movimientos estratégicos en el Caribe. Washington ha reforzado vínculos con países como Trinidad y Tobago, Guyana y República Dominicana, mientras mantiene vigilancia sobre rutas marítimas consideradas clave para el trasiego de estupefacientes.
