Investigadoras de la UNAM crean un biosensor que detecta el VPH en 30 minutos mediante una técnica de autoprueba sencilla.
Nacional (Marcrix Noticias) – Científicas de la Facultad de Medicina han desarrollado una innovadora prueba rápida de VPH que promete revolucionar la detección temprana. Este avance tecnológico busca combatir el cáncer cervicouterino, una enfermedad con alta incidencia en México. El proyecto es liderado por Tatiana Fiordelisio, quien encabeza el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia.
La herramienta consiste en un biosensor capaz de entregar resultados en aproximadamente 30 minutos. El procedimiento utiliza un pequeño cepillo similar a un aplicador. Con este instrumento, las usuarias pueden recolectar su propia muestra sin acudir a un consultorio médico. Este método elimina la necesidad de someterse a exploraciones ginecológicas tradicionales que resultan invasivas para muchas mujeres.
Innovación tecnológica con la prueba rápida de VPH
El funcionamiento del dispositivo es directo y práctico. Según explicó Fiordelisio, el cepillo se introduce en el cuello uterino y se gira cinco veces. Posteriormente, la muestra se coloca en un tubo con un líquido especial. Este material se procesa en un cartucho y un lector electrónico diseñados por el equipo universitario.
“La persona puede hacerlo ella misma de manera sencilla y privada”, afirmó la investigadora. Hasta el momento, más de cien mujeres han participado en las fases de validación. Los datos preliminares indican que el 40 por ciento de los test han dado positivo. Es vital aclarar que un resultado positivo indica presencia del virus, pero no necesariamente el desarrollo de cáncer.
Diferencias con el Papanicolaou tradicional
La ventaja principal de esta prueba rápida de VPH radica en su capacidad de detección temprana. A diferencia del Papanicolaou, que identifica células ya modificadas por la enfermedad, este biosensor busca el virus directamente. Detectar el patógeno antes de que existan lesiones permite intervenciones médicas mucho más efectivas y oportunas.
El cáncer cervicouterino representa la segunda causa de muerte por tumores malignos en mujeres mexicanas. Cada año ocurren cerca de cinco mil fallecimientos por esta causa. La Organización Mundial de la Salud sugiere que el 70 por ciento de la población femenina se examine. No obstante, en México solo el 16 por ciento accede a estudios de detección de forma regular.
Accesibilidad y futuro de la salud pública
El diseño del equipo destaca por su portabilidad. El cartucho y el lector no requieren de infraestructura compleja de laboratorio. Estos dispositivos pueden funcionar conectados a cualquier red eléctrica común. Esto facilitaría su instalación en farmacias, clínicas comunitarias o módulos municipales en zonas de difícil acceso.
Actualmente, el laboratorio ofrece la prueba rápida de VPH junto con técnicas PCR validadas por Cofepris. El costo de recuperación oscila entre los 500 y 700 pesos mexicanos. Se espera que, una vez aprobado el biosensor de forma masiva, el costo por cartucho se reduzca a 300 pesos. El proyecto necesita completar tres mil pruebas para obtener la certificación final de las autoridades sanitarias.
