El aumento de estafas en Othón P. Blanco y Bacalar pone en riesgo a los inversionistas ante la falta de regulación en el sector.
Cancún (Marcrix Noticias).- En Quintana Roo, la creciente preocupación por fraudes inmobiliarios ha revelado una alarmante realidad; de más de cinco mil agentes inmobiliarios activos, solo 600 están debidamente certificados conforme a la Ley Inmobiliaria.
Esta situación ha dejado a los inversionistas vulnerables, ya que muchos caen en manos de falsos asesores que les prometen propiedades inexistentes.
Jaime Aguilar Cheluja, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en la zona sur del estado, ha señalado que las redes sociales son el principal medio a través del cual operan estos estafadores.
Utilizan plataformas como Facebook para anunciar terrenos que, en la mayoría de los casos, no están en venta o cuyos documentos son falsos. Al intentar regularizar sus compras, las víctimas descubren que han sido engañadas, a menudo después de haber pagado el precio total del terreno.

Los predios fraudulentos suelen estar ubicados en áreas como Bacalar y Xul-Há, donde los estafadores, originarios del estado de Yucatán, han intensificado sus operaciones.
El interés en estas zonas ha aumentado, impulsado por la llegada de la mega obra ferroviaria, lo que ha facilitado que más personas caigan en las estafas, atraídas por precios aparentemente irresistibles.
Aguilar Cheluja, enfatizó la necesidad de una colaboración entre la Policía Cibernética y la Guardia Nacional para detectar y alertar a la ciudadanía sobre estas estafas.
La AMPI ya ha notificado a las autoridades sobre los individuos que engañan a los compradores, quienes buscan una inversión prometedora, se enfrentan a terrenos que carecen de los permisos y regularizaciones necesarios.
La situación se torna crítica, y la falta de regulación en el sector inmobiliario no sólo afecta a los inversionistas, sino que también pone en riesgo la reputación de los pocos asesores certificados que operan en la región.
