Yensunni realizó una ceremonia privada en uno de los complejos más exclusivos de la Riviera Maya, pese a promover un gobierno austero y cercano al pueblo.

Chetumal(Marcrix Noticias).- La presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández, volvió al centro de la controversia política luego de trascender que contrajo matrimonio en una ceremonia privada realizada en el complejo turístico Xcaret, un destino identificado por sus servicios de lujo y paquetes de alto costo en la Riviera Maya.

La boda, celebrada el pasado fin de semana, fue organizada bajo estrictas medidas de discreción. A los invitados se les habría solicitado evitar la difusión de imágenes o información del evento; no obstante, versiones surgidas en el entorno del propio gobierno municipal revelaron detalles que rápidamente generaron críticas por el contraste entre el acto privado y el discurso público de la alcaldesa.

Xcaret promociona bodas “todo incluido” con ceremonias en locaciones exclusivas, cocteles con bebidas premium, cenas privadas, ambientación de lujo, hospedaje cinco diamantes, transportación y acceso ilimitado a parques. Los costos de estos paquetes superan ampliamente el ingreso mensual promedio de la población de Othón P. Blanco, municipio con amplias zonas de rezago social.

La alcaldesa, militante fundadora de Morena en Quintana Roo y figura que ha defendido públicamente la austeridad republicana, se casó con Carlos Cruz Osorio, entrenador deportivo de la Universidad Autónoma de Quintana Roo, en lo que representa sus segundas nupcias. Su matrimonio anterior fue con David Hernández Solís, actual secretario de Organización del Comité Directivo Estatal de Morena y ex presidente del DIF municipal durante su primera administración.

Aunque no existe señalamiento legal alguno por la celebración, el evento ha sido cuestionado por la incongruencia política que representa. Para críticos, la decisión de realizar la boda en un complejo turístico de alto nivel contradice el mensaje de cercanía con el pueblo y rechazo a los privilegios que Morena ha utilizado como bandera desde su llegada al poder.

El intento de mantener el enlace fuera del ojo público también ha llamado la atención. Analistas locales consideran que la petición de secreto a los invitados evidencia la sensibilidad política del acto y la conciencia del costo reputacional que podría tener en un contexto donde la austeridad es parte central del discurso oficial.

Hasta ahora, Yensunni Martínez Hernández no ha ofrecido una explicación pública sobre la elección del lugar ni sobre el gasto asociado a la ceremonia. Mientras tanto, el episodio se suma a una creciente discusión sobre la coherencia entre la vida privada de los funcionarios y los principios que promueven desde el poder.

La boda, concebida para pasar desapercibida, terminó exhibiendo una fractura cada vez más visible entre el discurso de austeridad y la práctica política en el gobierno municipal de Othón P. Blanco.

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