Además de las tradicionales flores de Nochebuena, los viveros de Cancún reportan un aumento del 30% en la venta de plantas ornamentales y de sombra para interiores, impulsadas por la demanda de regalos y decoración navideña.
Cancún (Marcrix Noticias)-Cancún vive una temporada alta en la venta de plantas, en especial las icónicas flores de Nochebuena, que adornan cruceros, avenidas y hogares. Sin embargo, este año los viveros también han registrado un notable incremento en la demanda de plantas de sombra para interiores y otras variedades ornamentales, posicionándose como una opción popular para regalar durante las fiestas.
John Velez Romero, encargado del vivero del planetario Kayoc, destacó que la venta de plantas ha aumentado un 30% respecto al año pasado. Este fenómeno, aseguró, se debe a la continuidad de una tendencia iniciada durante la contingencia sanitaria, cuando cuidar plantas se convirtió en una actividad terapéutica y de entretenimiento para muchos cancunenses.
“Las plantas de sombra, especialmente palmeras, son las más solicitadas. Es una actividad que tranquiliza y genera un compromiso emocional con la vida, además de ser terapéutica”, comentó Velez Romero.
Cancún cuenta con más de 30 viveros registrados, aunque se estima que existen al menos 100 pequeños negocios en patios o azoteas de las regiones de la ciudad, según la Secretaría de Desarrollo Económico.
Por su parte, la flor de Nochebuena sigue liderando la demanda. Antonio Sánchez Bárcenas, vendedor local, explicó que los precios oscilan entre 400 y 600 pesos para las macetas grandes, mientras que las más pequeñas van de 150 a 300 pesos. Los colores predominantes son el rojo y el amarillo.
“La alta demanda en las primeras semanas de diciembre eleva los precios, sumado al incremento en los costos de transporte desde Puebla y el Estado de México debido al alza en la gasolina”, señaló Sánchez Bárcenas.
Durante el mes de diciembre, alrededor de 20 puestos de flores se instalan en distintos puntos de Cancún, complementando la oferta de los viveros. Este auge en la venta de plantas refleja no solo el espíritu navideño de los cancunenses, sino también el creciente interés por la jardinería como actividad recreativa y emocional.
