La Fiscalía imputó a dos trabajadores por el accidente del 28 de diciembre que dejó 14 muertos e inició indagatorias por presunto exceso de velocidad.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- Un juez federal vinculó a proceso penal al maquinista y al jefe de despachadores del Tren Interoceánico por su probable responsabilidad en el descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, que dejó 14 personas sin vida y decenas de lesionados, informó la Fiscalía General de la República.
Los imputados, identificados como Felipe “N” (maquinista) y Ricardo “N” (jefe de despachadores), enfrentarán cargos por homicidio culposo y lesiones, de acuerdo con las investigaciones del tramo ferroviario entre Salina Cruz y Coatzacoalcos que forman parte de la Línea Z del corredor ferroviario.
Investigación apunta a exceso de velocidad
La FGR ha señalado que el descarrilamiento se debió a un exceso de velocidad identificado a partir del registro técnico del tren. Según análisis oficiales, el tren circulaba a una velocidad superior a la permitida al ingresar a una curva, sin que se hayan detectado fallas mecánicas en los frenos o en la infraestructura ferroviaria.
La velocidad en la curva crítica estaba limitada a 50 kilómetros por hora, pero los datos de la “caja negra” de la locomotora registraron velocidades mayores, lo que, según las autoridades, fue factor determinante para la pérdida de control y el accidente.
Durante la audiencia inicial, los imputados no solicitaron ampliación de plazo constitucional, por lo que el juez resolvió su vinculación a proceso y fijó medidas cautelares que garantizarán su comparecencia mientras avanzan las diligencias complementarias.
Además de estos dos empleados, la FGR mantiene abiertas otras líneas de investigación y busca a un tercer trabajador presuntamente implicado en el accidente, así como posibles irregularidades en la operación del convoy y en la documentación del personal.
El descarrilamiento ocurrió cuando el tren de pasajeros transitaba por un tramo curvo entre Asunción Ixtaltepec y Nizanda, en el estado de Oaxaca, como parte de un servicio que había sido reactivado en 2023 para conectar el Istmo de Tehuantepec.
El tren transportaba alrededor de 250 personas, entre pasajeros y tripulación, cuando varios vagones se salieron de las vías. Tras el impacto, los servicios de emergencia movilizaron a decenas de heridos a hospitales de la región y se registraron víctimas mortales en el lugar y en días subsecuentes.
