Especialistas piden extremar medidas de higiene y vacunación ante el aumento de casos en gatos domésticos en distintos países.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).-Veterinarios de distintos países han encendido las alertas ante el aumento inusual de casos de un virus altamente contagioso en gatos, que afecta principalmente a los felinos domésticos y que puede resultar mortal si no se detecta a tiempo. El repunte de contagios ha sido reportado en Estados Unidos y en varias naciones de América Latina, lo que ha generado preocupación entre especialistas y cuidadores de mascotas.
A diferencia de otras enfermedades, el riesgo no se limita al contacto directo entre animales infectados. Veterinarios advierten que el virus puede llegar a los hogares a través de ropa, calzado y objetos de uso cotidiano, lo que facilita una transmisión silenciosa entre gatos sin que las personas lo noten.
Este virus altamente contagioso en gatos es conocido médicamente como panleucopenia felina, distemper o parvovirus felino. Se trata de una enfermedad viral que ataca el sistema inmunológico, el aparato digestivo y la médula ósea de los felinos. Aunque no representa peligro para los humanos, su alta resistencia en el ambiente lo convierte en una amenaza difícil de controlar.
Especialistas señalan que el virus puede permanecer activo en superficies durante semanas o incluso meses. El contagio ocurre principalmente por contacto con heces, secreciones corporales o con objetos contaminados como platos de comida, juguetes, camas, jaulas, así como a través de las manos o prendas de personas que estuvieron en contacto con gatos infectados.
Síntomas más frecuentes
Los primeros signos suelen aparecer pocos días después de la exposición y pueden variar en intensidad. Entre los síntomas más comunes se encuentran vómitos y diarrea, en algunos casos con presencia de sangre, fiebre persistente, debilidad general, pérdida de apetito, deshidratación severa y una rápida pérdida de peso.
También se han reportado conductas de aislamiento, depresión, secreciones nasales y, en cuadros más graves, alteraciones neurológicas. La enfermedad provoca una disminución de glóbulos blancos, lo que debilita las defensas del organismo. Los gatitos menores de seis meses y los gatos con defensas bajas son los más vulnerables y presentan mayor riesgo de complicaciones severas e incluso la muerte.
Tratamiento y prevención
Actualmente no existe un medicamento que elimine directamente el virus. El tratamiento se basa en brindar soporte al organismo del gato mientras su sistema inmunológico combate la infección. Esto incluye hidratación intravenosa, antibióticos para prevenir infecciones secundarias, medicamentos para controlar vómitos y diarrea, así como apoyo nutricional.
En muchos casos es necesaria la hospitalización y el aislamiento estricto del animal para evitar nuevos contagios. Los veterinarios coinciden en que la vacunación oportuna es la herramienta más efectiva para prevenir este virus altamente contagioso en gatos, además de mantener rutinas estrictas de higiene, especialmente en hogares con varios animales o después de haber tenido contacto con gatos desconocidos.
