Los vecinos de la Región 93 de Cancún piden a Ecología y Desarrollo Urbano revisar permisos y uso de suelo en un área habitacional afectada por tala de área verde y posible encierro de camiones.
Cancún (Marcrix Noticias)-Un grupo de vecinos de la Región 93 del municipio de Benito Juárez, Cancún, Quintana Roo, pertenecientes a los fraccionamientos Ixchel, Luis Quintero, San Antonio tercera y cuarta etapa, y Nora Quintana, manifestamos nuestra inconformidad ante la tala indiscriminada de un área verde y la posible apertura de un encierro de camiones en una zona eminentemente habitacional.
Los hechos iniciaron el 22 de diciembre de 2025, cuando comenzaron a derribarse cientos de árboles en un predio ubicado en calle Mina, esquina con calle 2ª-4 y calle 30. Los responsables argumentaron que se trataba de un predio privado y que contaban con los permisos correspondientes; sin embargo, nunca fueron exhibidos ante los vecinos.
Este espacio era conocido históricamente como un área verde, e incluso vecinos señalan que, al adquirir sus viviendas hace más de 40 años, se les informó que el lugar estaba proyectado como un parque denominado “Filipinas”. El área funcionaba como hábitat natural de numerosas especies, entre ellas aves, ardillas, mapaches, zarigüeyas, flora nativa y árboles frutales.
A partir del inicio de la tala, se intensificó el tránsito de tractocamiones y camiones de alto tonelaje, generando ruido excesivo, congestión vial y molestias constantes, incluso en días festivos y fines de semana. Las jornadas laborales se extendieron de 6:00 de la mañana a 9:00 de la noche, afectando la tranquilidad de la comunidad. Además, el paso continuo de unidades pesadas ha deteriorado la carpeta asfáltica de la calle Mina, la cual había sido reparada apenas en noviembre mediante trabajos de bacheo, generando nuevamente hoyos, polvo y residuos.
Cabe destacar que en 2024 ya se había presentado una queja ante Ecología, cuando comenzaron trabajos de medición y derribo de árboles. En ese entonces, autoridades de Desarrollo Urbano señalaron que se trataba de una zona habitacional y que el predio estaba destinado a la construcción de viviendas, lo que hizo pensar a los vecinos que se edificarían casas y no una instalación de carácter industrial.
No obstante, recientemente un hombre que se identificó como propietario del terreno informó que en el lugar se pretende establecer un encierro de camiones de la empresa “Frutería del Campo”, situación que genera una profunda preocupación entre los habitantes, ya que este tipo de negocios debe ubicarse en zonas comerciales o industriales, no en áreas habitacionales donde existen cientos de familias, escuelas, niñas, niños y adultos mayores.
Asimismo, los vecinos advierten posibles riesgos sanitarios, como la proliferación de roedores, moscas y cucarachas, además de problemas de seguridad y movilidad. También solicitan una inspección topográfica, ya que el presunto propietario afirma que su predio se extiende casi un metro sobre la calle Mina, argumentando que no se trata de una vialidad sino de un andador, lo cual es rechazado por la comunidad.
Ante esta situación, los vecinos solicitan formalmente:
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La revisión de permisos vigentes para la tala de árboles.
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La verificación del uso de suelo y la legalidad de su cambio.
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La inspección de límites del predio y respeto a la vía pública.
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La intervención de las autoridades de Ecología y Desarrollo Urbano para frenar posibles irregularidades.
