Donald Trump reposteó un mensaje que propone a su secretario de Estado como Presidente de Cuba y escribió que la idea “le parece bien”.
Washington (Marcrix Noticias).– El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica internacional luego de republicar en su red Truth Social un mensaje que sugiere que el secretario de Estado, Marco Rubio, debería convertirse en “Presidente de Cuba”, una afirmación que acompañó con el comentario “¡suena bien para mí!”, lo que fue interpretado como un respaldo directo a una idea que implica una abierta injerencia en los asuntos de otro país.
El mensaje original fue publicado el pasado 8 de enero por un usuario de la red X identificado como Cliff Smith, quien se describe como un conservador de California con menos de 500 seguidores.
La sugerencia ocurre en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y los gobiernos de Cuba y Venezuela, luego de la reciente captura de Nicolás Maduro, por fuerzas estadounidenses, un hecho que ha tenido repercusiones diplomáticas y de seguridad en toda América Latina.

De manera paralela, Trump endureció su postura contra La Habana al advertir que Cuba dejará de recibir petróleo y apoyo financiero proveniente de Venezuela si no alcanza un acuerdo con Washington.
A través de un mensaje público, el mandatario aseguró que no habrá “ni petróleo ni dinero para Cuba” si no se concreta un entendimiento “antes de que sea demasiado tarde”.
Durante décadas, Cuba ha dependido del suministro de crudo venezolano y del respaldo económico de Caracas como uno de los pilares de su economía, una relación que se fortaleció durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
La interrupción de ese flujo energético representa una amenaza significativa para la ya frágil situación económica de la isla, marcada por apagones, baja producción agrícola y un sector turístico debilitado.
Marco Rubio, actual secretario de Estado de Estados Unidos e hijo de inmigrantes cubanos, ha sido una de las figuras más críticas de los gobiernos de Cuba y Venezuela. Su postura dura frente a los regímenes comunistas y su influencia en la política exterior estadounidense han convertido su nombre en un símbolo dentro del debate sobre el futuro de la región.
Aunque la idea de que Rubio pueda convertirse en “presidente de Cuba” no tiene sustento legal ni político dentro del sistema cubano, el respaldo público de Trump ha alimentado especulaciones sobre el rumbo que podría tomar la política de Estados Unidos hacia la isla y América Latina en general.
Las reacciones no se hicieron esperar. En Cuba, autoridades rechazaron cualquier insinuación de intervención extranjera y defendieron la soberanía del país, mientras que analistas internacionales advirtieron que la combinación de presiones económicas y mensajes simbólicos podría aumentar la inestabilidad y afectar los equilibrios políticos en el Caribe y el continente.
