La medida busca transparentar documentos oficiales sobre fenómenos aéreos no identificados.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que instruirá a diversas agencias federales a identificar y liberar archivos gubernamentales relacionados con objetos voladores no identificados, fenómenos aéreos no identificados y posibles formas de vida extraterrestre.
A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario señaló que la decisión tiene como objetivo recopilar y hacer públicos documentos vinculados con temas que calificó como “altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”.
La acción involucrará al Departamento de Guerra y a otras dependencias federales, con la finalidad de transparentar información que durante décadas ha generado especulación en torno a Ovnis y UAP, siglas en inglés de fenómenos aéreos no identificados.
Declaraciones surgen tras comentarios de Barack Obama
El anuncio se produce después de que el expresidente Barack Obama participara en un pódcast del periodista Brian Tyler Cohen, donde respondió a una pregunta sobre la existencia de vida extraterrestre.
Ante la consulta, Obama afirmó que “son reales, pero yo no los he visto”, y añadió que no tenía conocimiento de instalaciones secretas subterráneas relacionadas con el tema.
Posteriormente, el exmandatario precisó en redes sociales que durante su presidencia no observó pruebas de contacto con extraterrestres, aunque consideró probable que exista vida más allá de la Tierra debido a la magnitud del universo.
Trump reaccionó a esas declaraciones y señaló que Obama habría compartido información clasificada, calificando el hecho como un “grave error”. No obstante, el propio presidente indicó que desconoce si los extraterrestres son reales, pero defendió la apertura de documentos oficiales para esclarecer el tema.
Transparencia y antecedentes históricos
El debate sobre la desclasificación de archivos relacionados con Ovnis tiene antecedentes. En 2013, la Agencia Central de Inteligencia confirmó mediante documentos desclasificados la existencia de la base militar conocida como Área 51, establecida en la década de 1950 para pruebas del avión espía U-2.
La nueva instrucción presidencial reaviva la discusión pública sobre transparencia gubernamental y fenómenos aéreos no identificados en Estados Unidos.

