Afirmó que la presión militar llevó a Irán a suspender ejecuciones y confirmó que el despliegue naval sigue activo.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- El presidente de Estados Unidos Donald Trump confirmó que una flota de la Armada estadounidense se dirige hacia el Golfo como medida preventiva, en medio de las tensiones con Irán por la represión de manifestaciones contra el gobierno de Teherán.
Trump reiteró que el despliegue militar no tiene como objetivo una intervención inmediata, aunque subrayó que Estados Unidos mantiene una vigilancia constante sobre la situación. Aseguró que preferiría no utilizar la fuerza, pero que los preparativos continúan ante cualquier escenario.
A bordo del Air Force One, el mandatario afirmó que su advertencia de usar la fuerza militar tuvo efectos directos en la respuesta del gobierno iraní. De acuerdo con Trump, Teherán habría suspendido 837 ejecuciones de manifestantes, decisión que atribuyó a la presión ejercida por Washington.
La semana pasada, Trump había retirado públicamente su amenaza de intervenir militarmente, luego de que la Casa Blanca informara sobre la suspensión de dichas ejecuciones. Sin embargo, confirmó que las acciones de disuasión militar siguen en marcha.
Disposición al diálogo con Teherán
Trump también señaló que está dispuesto a entablar conversaciones con el gobierno iraní. “Estamos vigilando a Irán muy de cerca”, declaró a periodistas, al tiempo que reiteró que su prioridad es evitar una escalada del conflicto, aunque sin descartar otras opciones.
Medios estadounidenses reportaron previamente que el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln recibió la orden de abandonar maniobras en el mar de China Meridional para dirigirse a Oriente Medio, como parte del refuerzo militar en la región.
Balance oficial de víctimas y denuncias de derechos humanos
Las autoridades iraníes informaron el miércoles su primer balance oficial de víctimas desde el inicio de las protestas, al reportar 3,117 personas fallecidas. No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos han señalado que el número real de muertos podría ser mayor, al considerar que existen casos no documentados oficialmente.
El gobierno iraní ha sostenido que evalúa medidas de clemencia para algunos manifestantes, mientras el país permanece bajo el escrutinio de la comunidad internacional por la respuesta a las movilizaciones y el control de la información.
