La NASA activa el programa Moon Base con Blue Origin, Astrobotic e Intuitive Machines en tres lanzamientos este año.
Internacional (Marcrix Noticias) – La NASA confirmó este martes el inicio concreto de su plan para instalar una base lunar permanente en el polo sur de la Luna. El programa, denominado Moon Base, arranca con tres misiones no tripuladas programadas para antes de que termine 2026. Es el primer paso hacia una presencia humana continua en el satélite terrestre.
Tres despegues antes de que termine el año
El primer lanzamiento está previsto entre septiembre y noviembre. La nave designada es el módulo Blue Origin Mark One Endurance, desarrollado por la empresa de Jeff Bezos. Su destino: la cresta del cráter Shackleton, en el polo sur lunar.
Esta primera operación, bautizada como Moon Base One, será la primera misión de un aterrizador lunar con financiación privada en toda la historia de la exploración espacial.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó el objetivo central de esta misión: “Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano.”
El segundo lanzamiento, fijado para finales de 2026, enviará el aterrizador Griffin de Astrobotic Technology con más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, a la superficie lunar. Sería la mayor carga comercial entregada jamás en la Luna.
La tercera misión estará a cargo de Intuitive Machines e investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna.
Una base lunar permanente en tres etapas
Los tres lanzamientos no tripulados forman parte de la fase inicial del programa, que contempla trasladar más de cuatro toneladas de material mediante 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.
El programa fue anunciado en marzo con un presupuesto estimado de 20.000 millones de dólares en siete años y se estructura en tres etapas.
La segunda etapa, entre 2029 y 2032, contempla 27 lanzamientos y 24 alunizajes, con el traslado de 60 toneladas de material y misiones tripuladas de forma semestral.
La tercera fase será la definitiva: 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para 150 toneladas, y presencia continua de seres humanos en la Luna.
Por qué el polo sur y qué desafíos implica
El polo sur fue elegido porque tiene regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitará la estancia permanente de astronautas en su superficie.
Carlos García Galán, científico español responsable del programa Moon Base, describió la escala del proyecto: “Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente.”
El clima extremo será uno de los principales retos. La Luna puede alcanzar hasta 120 grados centígrados durante el día —que equivale a dos semanas terrestres— y caer por debajo de los -120 grados durante la noche, de igual duración.
García Galán también adelantó la infraestructura prevista: “Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones.” En cuanto a la energía, el plan prevé una capacidad de entre 2 y 15 kilovatios mediante energía solar y nuclear, con posibilidad de alcanzar los 20 kilovatios con sistemas nucleares.
Con la base lunar permanente en el polo sur como objetivo, 2026 marca el inicio de una nueva era en la historia espacial. La colaboración entre la NASA y la industria privada abre una ruta concreta hacia la vida humana fuera de la Tierra.
