Se elimina el delito de violencia intrafamiliar; las agresiones dentro del hogar no serán perseguidas si el agresor argumenta una justificación moral o religiosa.
Kabul, Afganistán (Marcrix Noticias).- Los talibanes oficializaron un Nuevo Código Penal en Afganistán, una normativa que elimina las protecciones previas contra la violencia doméstica y otorga respaldo legal a castigos físicos dentro del ámbito familiar.
El régimen de Kabul sustituyó completamente las leyes de protección aprobadas durante las últimas dos décadas. El nuevo marco establece directrices que permiten a padres, esposos y hermanos “corregir” conductas consideradas inapropiadas mediante el uso de la fuerza.
Uno de los cambios centrales es la eliminación del delito de violencia intrafamiliar. Bajo el nuevo esquema, las agresiones dentro del hogar no serán perseguidas si el agresor argumenta una justificación moral o religiosa.
Organismos internacionales han advertido que la medida coloca a millones de mujeres en situación de vulnerabilidad, al dejar sin efecto los mecanismos de denuncia y refugio.
El texto también utiliza formulaciones amplias que permiten interpretar como faltas el hecho de salir sin acompañante masculino o desempeñar actividades laborales sin autorización familiar.
Sistema judicial sin participación femenina
El impacto de la reforma se amplifica por la estructura actual del sistema judicial. Tras la llegada de los talibanes al poder, fueron excluidas abogadas, juezas y fiscales, lo que deja tribunales integrados únicamente por clérigos.
Además, el código otorga facultades a la denominada Policía de la Moral para sancionar conductas en espacios públicos.
Expertos en derechos humanos advierten que no existen mecanismos seguros para denunciar abusos físicos o sexuales, ya que las víctimas podrían enfrentar acusaciones por “conducta inmoral”.
Reacciones internacionales
Diversas agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales han señalado que la normativa consolida un modelo que restringe los derechos civiles y limita la participación femenina en la vida pública.
En meses recientes, el régimen ya había emitido decretos que restringían el acceso de las mujeres a la educación y el empleo. Con la entrada en vigor del nuevo código, esas limitaciones quedan integradas en un marco legal formal.
La comunidad internacional analiza posibles respuestas diplomáticas mientras continúan los señalamientos sobre el impacto de la legislación en la población femenina afgana.
