La cadena redujo a la mitad su presencia en el destino turístico, en medio de cierres de negocios, baja ocupación hotelera y reportes de despidos

Tulum (Marcrix Noticias).– El cierre de una de las dos sucursales de Starbucks en Tulum se suma a las señales de desaceleración económica que enfrenta el destino turístico, particularmente en la zona hotelera, donde comerciantes y prestadores de servicios resienten la disminución de visitantes y el impacto de una temporada baja prolongada.

La sucursal ubicada en el kilómetro 7.5 de la carretera Tulum-Boca Paila, a un costado del hotel Ahau Tulum, dejó de operar esta semana, de acuerdo con empleados que confirmaron el cierre. El establecimiento destacaba por su diseño arquitectónico con materiales como bambú y piedra caliza, concebido bajo un concepto sustentable acorde con la imagen de lujo y naturaleza que durante años distinguió a esta zona.

Por ahora, solo permanece la unidad ubicada en el kilómetro 0.5 de la carretera federal 307.

Starbucks Tulum no detalla los motivos de su cierre

Aunque la sucursal de la zona hotelera todavía aparece como activa en el mapa oficial de la marca, el establecimiento se encuentra vacío. Hasta el momento, Alsea, empresa que opera Starbucks en México, no ha emitido una explicación oficial sobre las razones del cierre.

La falta de información ha dado pie a distintas versiones entre residentes y comerciantes, que apuntan desde una reducción en las ventas hasta posibles problemas de inseguridad y extorsión que han afectado a otros negocios de la región. Sin embargo, ninguna de estas causas ha sido confirmada oficialmente como motivo de la salida de la cadena.

Cierran hoteles, restaurantes y hay despidos injustificados

El cierre ocurre en un contexto de dificultades para la actividad comercial y turística de Tulum. Durante el último año se han reportado establecimientos que suspendieron operaciones, incluidos restaurantes de la zona hotelera, mientras que artesanos con décadas de actividad en las inmediaciones de la zona arqueológica también han enfrentado cambios en las condiciones de sus negocios.

A este escenario se suma que, de acuerdo con la Asociación de Hoteles de Tulum, al menos cinco hoteles boutique cerraron temporalmente durante septiembre debido a los bajos niveles de ocupación. Por su parte, la Procuraduría de la Defensa del Trabajo reportó 448 asesorías relacionadas con despidos entre enero y mayo de este año, un indicador de la presión que también enfrenta el empleo en el municipio.

La disminución de visitantes a la zona arqueológica representa otro factor de preocupación para el sector. Cifras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalan que el sitio registró una caída de 18 por ciento en la afluencia durante 2024, mientras que el funcionamiento del Parque del Jaguar y sus efectos sobre los accesos, la movilidad y la actividad comercial han generado diferencias entre actores del sector turístico.

En distintos tramos de la carretera hacia Boca Paila, comerciantes y establecimientos dependen del flujo de turistas para mantener sus operaciones. En periodos de baja afluencia, los negocios resienten la reducción del consumo, en un destino que durante años se posicionó internacionalmente por su oferta de hoteles boutique, restaurantes, experiencias de naturaleza y servicios dirigidos al turismo de alto poder adquisitivo.

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