Separan de su cargo a prefecto acusado de abuso y maltrato en secundaria de Cancún
Autoridades educativas activaron protocolos de protección y mantienen investigación en curso para garantizar la seguridad estudiantil
Cancún. ( Marcrix Noticias).- Una denuncia por presunto abuso y maltrato en una secundaria de Cancún activó los protocolos de protección dentro del sistema educativo, lo que derivó en la inmediata separación de su cargo de un prefecto señalado por la comunidad escolar.
La titular de la Secretaría de Educación de Quintana Roo, Elda Xix, informó que, tras las acusaciones presentadas por padres de familia y alumnos en la secundaria Javier Rojo Gómez, se determinó retirar de sus funciones al trabajador involucrado mientras avanzan las investigaciones correspondientes.
Detalló que, conforme a los lineamientos establecidos, se activó el protocolo de atención a maltrato escolar, el cual contempla acciones administrativas y, en caso necesario, la intervención de instancias legales si se detectan posibles delitos.
Subrayó que este tipo de procedimientos no implica reubicaciones del personal, sino una suspensión formal del cargo, con el objetivo de garantizar un proceso apegado a derecho y priorizar en todo momento la seguridad de las y los estudiantes.
Asimismo, indicó que las autoridades educativas mantienen vigilancia permanente en este y otros casos similares, a fin de evitar cualquier situación que ponga en riesgo a la comunidad escolar.

Finalmente, señaló que actualmente existen diversos casos en seguimiento, de los cuales al menos 10 han sido vinculados a proceso, reiterando el compromiso de aplicar una política de cero tolerancia ante cualquier acto que vulnere a niñas, niños y adolescentes.
Antecedente
Ayer, una denuncia por abuso y maltrato en la secundaria Javier Rojo Gómez de Cancún encendió la preocupación entre estudiantes y padres de familia, quienes señalaron a un prefecto por presuntas conductas indebidas dentro del plantel.
De acuerdo con testimonios, alumnos acusaron al trabajador de incurrir en agresiones físicas, amenazas e intimidaciones de manera constante, situación que, afirmaron, se habría prolongado durante más de un año sin una respuesta efectiva por parte de la dirección escolar.
Los denunciantes indicaron que el prefecto presuntamente jaloneaba a estudiantes y revisaba sus pertenencias personales, incluyendo teléfonos celulares, lo que consideraron una violación a su privacidad y a sus derechos como alumnos.
Asimismo, algunas alumnas señalaron comportamientos más delicados, como intentos de ingresar al baño de mujeres y actitudes inapropiadas dentro de su oficina, lo que incrementó la preocupación entre madres de familia y la comunidad estudiantil.
Los padres de familia aseguraron que las quejas ya habían sido presentadas ante autoridades escolares en varias ocasiones, sin que se aplicaran medidas contundentes, lo que motivó que el caso se hiciera público para exigir una intervención inmediata.
