El fundador de la CROC en Quintana Roo vinculó al líder nacional del sindicato con el crimen de Mario Machuca en Cancún.
Cancún(Marcrix Noticias).- Salvador Ramos Bustamante, fundador y primer dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Quintana Roo, responsabilizó públicamente a Isaías González Cuevas, actual líder nacional del sindicato, de estar detrás del asesinato de Mario Machuca Sánchez, ocurrido el pasado lunes 4 de agosto en Cancún.
Durante una entrevista con el medio de comunicación Cuervos, el exdirigente y líder del clan de “Los Ramos”, afirmó que este crimen se suma a una cadena de hechos violentos vinculados con la cúpula de la organización, entre ellos el asesinato de César Contreras, dirigente de la UNTRAC, apenas 15 días antes.
“El que controla todo es Isaías González Cuevas. Es un bandido, tiene un historial negro”, aseguró Ramos, al advertir que el asesinato de Machuca no cambiará la descomposición interna de la CROC, pero sí expone el conflicto por el poder sindical.
También acusó a la dirigencia nacional de extorsionar a empresarios, y citó el caso del cierre del club nocturno Hong Kong, que, dijo, fue por presiones económicas desde el sindicato.
Ramos criticó las condiciones laborales en el estado: “Antes las propinas llegaban a 30 mil pesos al mes, ahora apenas alcanzan 7 mil pesos por quincena. Hay pobreza extrema y nula justicia laboral”.
Respecto a la línea de investigación de la Fiscalía estatal, que señaló vínculos laborales en el asesinato de Machuca, Ramos apuntó directamente a Isaías González: “No creo que haya sido un pleito interno. Más bien, Isaías está de alguna manera involucrado”.
Incluso recordó otros casos que, según él, también estarían ligados al líder nacional, como los asesinatos de Juan Espíndola Amador, Silverio R. Alvarado y un líder sindical de apellido Garrido en Europa. También mencionó a Gilberto Vázquez Rojas, supuestamente vinculado a un secuestro y cuya muerte ocurrió en circunstancias dudosas.
Sobre si González habría tenido cómplices locales, Ramos dijo desconocer quiénes integran la actual dirigencia en Cancún, pero reconoció que algunos de sus antiguos aliados aún permanecen en la CROC.
Finalmente, descartó que el asesinato fuera sólo por quitarle el poder a Machuca, pues “si ese fuera el caso, lo hubieran removido fácilmente. Esto fue una venganza, quizá por dinero o algo más profundo”.
