El grupo que opera Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman se acoge al Capítulo 11 en Estados Unidos para reestructurar su deuda millonaria.
Nueva York (Marcrix Noticias).– Saks Global Enterprises, el grupo propietario de las icónicas tiendas de lujo Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman, se declaró en quiebra bajo el Capítulo 11 en el estado de Texas, tras enfrentar crecientes pérdidas y una pesada carga de deuda que se volvió insostenible.
La empresa, reconocida por vender marcas de alto perfil como Chanel y Gucci, busca ahora una reestructuración financiera que le permita continuar operando.
La compañía informó que obtuvo aproximadamente 1 mil 750 millones de dólares en financiamiento para sostener sus operaciones durante el proceso, incluyendo 1 mil 500 millones de dólares aportados por un grupo de tenedores de bonos senior garantizados.
Además, se prevé que tras salir de la quiebra, lo que podría ocurrir a finales de este año, contará con otros 500 millones de dólares adicionales para estabilizar su negocio.
Saks también anunció el nombramiento de Geoffroy van Raemdonck, exdirector ejecutivo de Neiman Marcus, como su nuevo director general, en sustitución de Richard Baker, quien renunció recientemente.
Van Raemdonck señaló que este proceso representa una oportunidad para fortalecer las bases de la empresa y redefinir su estrategia a largo plazo, incluida la revisión de su huella operativa y sus tiendas.

La crisis financiera de la compañía se agravó después de que los inversionistas le otorgaran miles de millones de dólares en nueva deuda para financiar la compra de Neiman Marcus.
Sin embargo, esa deuda se deterioró rápidamente y, hacia finales de 2025, Saks dejó de pagar más de 100 millones de dólares en intereses a sus tenedores de bonos, lo que encendió las alarmas entre los acreedores.
Pese al proceso de bancarrota, la empresa aseguró que todas las tiendas de Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus, Bergdorf Goodman y Saks OFF 5TH permanecerán abiertas.
Asimismo, se comprometió a mantener sus programas de clientes, pagar a proveedores y cumplir con la nómina y los beneficios de sus empleados mientras avanza la reestructuración.
De acuerdo con documentos judiciales, la empresa ya había intentado otras alternativas para reforzar su liquidez, como la obtención de financiamiento de emergencia y la venta de activos, pero no fueron suficientes. Además, los problemas de gestión de inventario y una caída del 13 por ciento en los ingresos durante el segundo trimestre, que los redujo a 1.6 mil millones de dólares, afectaron seriamente su flujo de efectivo.

El director de reestructuración de Saks, Mark Weinstein, explicó que el financiamiento obtenido durante el verano no alcanzó para cubrir los pagos a socios comerciales ni para restablecer los niveles de inventario antes de la temporada navideña.
Esto derivó en una crisis de liquidez que, a principios de enero, se convirtió en una “tormenta perfecta” para la empresa.
Fundada hace más de 150 años y con su tienda insignia abierta en la Quinta Avenida de Nueva York desde 1924, Saks ha sido un referente del comercio de lujo en Estados Unidos.
No obstante, la creciente venta directa de las marcas al consumidor y los cambios en el comportamiento de compra han debilitado el modelo tradicional de grandes almacenes, empujando ahora al histórico minorista a una de las mayores reestructuraciones de su historia.
Con información de El Financiero.
