Sabo Romo, reconocido músico mexicano, abre el debate sobre la eutanasia al expresar su deseo de tener control sobre el final de su vida, en un contexto donde la legislación en México aún prohíbe esta práctica.
Entretenimiento (Marcrix Noticias).-El músico mexicano Sabo Romo, exintegrante de la banda Caifanes, ha generado conversación al abordar el tema de la eutanasia y el derecho a decidir sobre el final de la vida. A sus 63 años, el artista compartió que ya reflexiona sobre su vejez y contempla la posibilidad de recurrir a este procedimiento como una forma de mantener el control sobre su propio destino.
Durante una reciente entrevista, Romo explicó que su postura no surge de una enfermedad o situación crítica, sino de una convicción personal sobre la autonomía. Señaló que desea anticiparse a escenarios futuros y evitar depender de otras personas para su cuidado, especialmente en etapas avanzadas de la vida.
El músico también dejó claro que su decisión no estaría condicionada únicamente por el estado físico, sino también por su bienestar mental y emocional. Para él, la posibilidad de elegir cuándo y cómo terminar su vida representa una forma de dignidad personal, más allá de factores como la estabilidad económica o el éxito profesional.
Asimismo, expresó que no desea convertirse en una carga para sus familiares, ya que no cuenta con hijos ni pareja. En ese sentido, considera fundamental que cada persona tenga la libertad de determinar su propio camino, incluso en lo que respecta al final de su existencia.
En el contexto legal mexicano, la eutanasia activa, que implica provocar directamente la muerte de un paciente, se encuentra prohibida. Las leyes vigentes, como la Ley General de Salud y el Código Penal Federal, tipifican esta práctica como un delito, con sanciones que pueden incluir penas de prisión.
No obstante, en México sí está permitida la llamada voluntad anticipada, un mecanismo que permite a los pacientes rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente la vida en casos terminales. Este enfoque, conocido como ortotanasia, busca respetar la dignidad del paciente sin intervenir para acelerar o retrasar la muerte, mientras continúa el debate sobre posibles reformas legales en torno a la eutanasia.
