El incremento será de entre el 6% y 10% debido al alza en insumos y salarios, señaló el presidente de la Canirac.

 

Cancún (Marcrix Noticias).– Los restaurantes de Cancún y Quintana Roo se verán obligados a ajustar sus precios a partir del mes de febrero, con incrementos que oscilarán entre el 6% y 10%, informó Julio Villarreal Zapata, presidente de la Canirac, debido al aumento en los costos de operación y a la presión que genera el alza al salario mínimo.

En entrevista con Marcrix Noticias, Villarreal Zapata explicó que, si bien el sector restaurantero tuvo un cierre positivo durante las festividades de fin de año, con ocupaciones de entre 95 y hasta 100% en algunas zonas los días 31 de diciembre y 1 de enero, el inicio de enero ha sido complicado. 

Señaló que el primer fin de semana del mes se registraron niveles de ocupación de apenas 60 a 70%, reflejo directo de la llamada “cuesta de enero”.

El dirigente restaurantero indicó que esta caída en el consumo se debe a que muchas familias resienten en enero los gastos realizados durante noviembre y diciembre, principalmente por el uso de tarjetas de crédito, lo que provoca que reduzcan salidas no esenciales, como comer en restaurantes. 

Añadió que los primeros 20 días del mes suelen ser los más complicados y que el sector necesita operar al menos a un 75 u 80 por ciento para mantenerse en equilibrio.

En este contexto, Villarreal Zapata reconoció que el aumento de precios es inevitable. Explicó que el incremento al salario mínimo, que fue de alrededor del 13%, impacta directamente en las prestaciones sociales como el Seguro Social, además de empujar al alza otros costos operativos. 

A ello se suman los aumentos en insumos básicos como carne, queso, huevo, frijol, arroz, agua y tortillas, cuyos precios siguen presionando a los negocios.

Detalló que, aunque se mantienen negociaciones con municipios y el gobierno estatal para obtener algunos subsidios o apoyos que ayuden a reducir cargas como derechos municipales, estos ahorros no son suficientes para compensar el incremento generalizado de costos. 

Por ello, insistió en que los ajustes en precios serán necesarios para evitar cierres y poder mantener las plantillas laborales.

No obstante, aseguró que los restauranteros buscan que los incrementos sean los menores posibles y que se implementen estrategias para ofrecer opciones más accesibles. Entre ellas, mencionó el rediseño de menús, la creación de platillos con menor costo y propuestas que se ajusten al bolsillo del consumidor, con el fin de mantener la afluencia de clientes.

Villarreal Zapata también advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo tanto de los clientes como de los propios negocios, al señalar que, aunque aumente el salario, este alcanza para menos debido al encarecimiento generalizado de productos y servicios. 

Esta situación, dijo, afecta directamente al consumo y obliga a las familias a priorizar gastos como renta, servicios y educación, dejando en segundo plano las salidas a restaurantes.

Finalmente, reconoció que el panorama para 2026 es complejo y recordó que durante el año pasado cerraron alrededor de 200 restaurantes en Quintana Roo, incluidos establecimientos de marcas importantes, lo que refleja la fragilidad del sector. 

A pesar de ello, aseguró que los restauranteros seguirán ajustándose, trabajando con presupuestos estrictos y buscando mantener la cadena de valor que genera miles de empleos en el estado.

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