default

La recuperación ambiental incluye monitoreo permanente para garantizar el enraizamiento y crecimiento del ecosistema trasplantado.

Cancún (Marcrix Noticias)-La edificación del Puente Vehicular Nichupté no solo avanza hacia su etapa final —con un progreso superior al 92%—, sino que también ha dado paso a una de las acciones de restauración ambiental más relevantes del Caribe Mexicano. Como parte de los compromisos ecológicos del proyecto, se logró la recuperación de 118 hectáreas de pastos marinos distribuidos en distintos puntos del sistema lagunar.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), esta iniciativa marca un antes y un después en la región, al tratarse del primer programa integral de restauración de este tipo, incorporado como medida compensatoria en una obra de infraestructura mayor. El plan ambiental completo contempla además la rehabilitación de alrededor de 300 hectáreas de manglar y ecosistemas asociados.

El proceso técnico fue diseñado para asegurar resultados sostenibles a largo plazo. Especialistas ambientales desarrollaron un esquema de intervención que comenzó con estudios detallados de las condiciones del fondo lagunar y la calidad del agua. Posteriormente, se realizó el rescate controlado de plantas afectadas por la obra, seguido de su reubicación en zonas estratégicas y un monitoreo permanente para evaluar su adaptación y crecimiento.

Las acciones se ejecutaron de manera diferenciada según la zona. En el sector norte de la laguna se trasplantaron miles de ejemplares de Thalassia testudinum y Halodule wrightii, mientras que en las áreas centro y sur se concentró la mayor carga de siembra, logrando cubrir la totalidad de la superficie comprometida para la restauración ecológica.

Más allá del impacto ambiental inmediato, el proyecto ha permitido desarrollar experiencia local y generar información científica clave sobre la recuperación de pastos marinos en ambientes tropicales. Este conocimiento servirá como referencia para futuras obras que se desarrollen en zonas costeras sensibles.

La recuperación de estos ecosistemas fortalece la biodiversidad marina y mejora la capacidad natural de la laguna para enfrentar fenómenos como la erosión y el cambio climático, consolidando un modelo donde el desarrollo urbano puede coexistir con la protección del entorno natural.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

No puedes copiar el contenido de esta página