El exmandatario asegura que enfrentará el juicio político y colaborará con las investigaciones y pidió que los ahorristas recuperen su dinero mientras se esclarecen las responsabilidades por la crisis de Ueno Bank
Redacción (Marcrix Noticias).– La renuncia no puso fin a la crisis política de Santiago Peña. El expresidente de Paraguay anunció que comparecerá ante el Congreso para defenderse del juicio político en su contra, luego de abandonar la Presidencia en medio del escándalo financiero de Ueno Bank, cuya intervención dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, Peña aseguró que no evitará el proceso y que presentará argumentos y pruebas para responder a los señalamientos. También prometió colaborar con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar quiénes deben responder ante la justicia.
Sin embargo, sus declaraciones llegan en medio de la crisis bancaria de Paraguay, que no solo provocó reclamos de los ahorristas, sino que también desató cuestionamientos políticos, investigaciones y la pérdida de respaldo dentro de su propio partido.
El exmandatario insistió en que nadie debe estar por encima de la ley y que la ciudadanía merece conocer la verdad. Una postura que ahora tendrá que sostener ante las instituciones encargadas de investigar las presuntas irregularidades relacionadas con la entidad financiera.
Santiago Peña pide devolver dinero a usuarios de Ueno Bank
Uno de los puntos más sensibles de su pronunciamiento fue el llamado a garantizar la devolución de los depósitos. Peña sostuvo que el pago a los afectados no debe depender de su permanencia en el poder ni quedar condicionado al resultado del juicio político.
La declaración contrasta con la dimensión de la crisis que enfrenta Paraguay, donde cerca de tres millones de clientes resultaron afectados por la intervención de Ueno Bank, mientras las autoridades deben encontrar mecanismos para garantizar la recuperación de los recursos.
Peña pidió mantener la calma y aseguró que su situación personal no está por encima de los intereses del país. No obstante, su renuncia no representa el cierre del caso ni resuelve las interrogantes sobre las decisiones y responsabilidades que derivaron en el colapso de la institución financiera.
Mientras los ahorristas reclaman recuperar su dinero, el futuro político y judicial del exmandatario permanece bajo escrutinio. Ahora, más allá de sus promesas de transparencia, serán las investigaciones y las pruebas las que deberán esclarecer qué ocurrió con los recursos y quiénes tendrán que responder por la crisis.
