El impacto causó daños mínimos en la base aérea de Akrotiri y provocó reacciones militares de varios países europeos.
Londres, Inglaterra (Marcrix Noticias).- El Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó que el dron que atacó una base británica en Chipre, durante la madrugada del pasado 2 de marzo, no fue lanzado desde territorio iraní, como se sospechó inicialmente.
El incidente ocurrió en la base aérea británica de Akrotiri, una instalación estratégica utilizada por la Real Fuerza Aérea para operaciones en Medio Oriente, incluyendo misiones en Siria, Irak y Yemen.
De acuerdo con las autoridades británicas, el impacto provocó daños limitados en un hangar y no dejó personas lesionadas.
El Ministerio de Defensa británico señaló que el aparato utilizado en el ataque era similar a los drones tipo Shahed, asociados con tecnología iraní. Sin embargo, tras las investigaciones iniciales se descartó que el dispositivo hubiera sido lanzado directamente desde Irán.
“El Ministerio de Defensa de Reino Unido puede confirmar que un dron similar a un Shahed que atacó la base aérea de Akrotiri a la medianoche del 2 de marzo no fue lanzado desde Irán”.
Hasta el momento, las autoridades británicas no han confirmado desde qué territorio fue disparado el aparato ni a qué grupo pertenecía.
No obstante, fuentes gubernamentales de Chipre indicaron que existe la posibilidad de que el dron haya sido lanzado desde Líbano por el grupo Hezbollah, utilizando tecnología de fabricación iraní.
Desarrollo del ataque y drones interceptados
El dron impactó durante la medianoche del lunes y logró evadir los sistemas de detección debido a que volaba a muy baja altitud. Inicialmente se informó que había golpeado una pista, pero posteriormente se confirmó que el impacto ocurrió en un hangar.
Horas después del primer ataque, las autoridades detectaron otros dos drones que se dirigían hacia la base de Akrotiri.
Las alarmas se activaron en la isla y se desplegaron aeronaves militares para interceptar los aparatos.
Según autoridades locales, ambos drones fueron neutralizados antes de alcanzar su objetivo.
El ataque generó preocupación entre varios países europeos, ya que la isla es miembro de la Unión Europea desde 2004.
Francia autorizó el despliegue temporal de aviones estadounidenses en bases situadas en Medio Oriente con el objetivo de reforzar la protección de aliados ante posibles ataques de represalia en la región.
España envió la fragata “Cristóbal Colón” al Mediterráneo oriental para realizar misiones de protección y defensa aérea, además de prepararse para posibles evacuaciones de civiles si la situación se deteriora.
Italia también reforzó su sistema de defensa aérea en el Golfo y en bases militares estadounidenses ubicadas en su territorio.
Por su parte, Reino Unido desplegó el destructor HMS Dragon y helicópteros equipados con sistemas antidrones para fortalecer la seguridad en el Mediterráneo oriental.
Además, Grecia y Países Bajos movilizaron recursos navales y aéreos con el objetivo de apoyar la protección de Chipre ante posibles nuevos ataques en el contexto de la escalada militar en Medio Oriente.
