Autoridades estatales aceleraron la instalación de más de 6 mil 600 metros de barreras y proyectan ampliar la contención en Cancún y otros destinos ante el aumento histórico de biomasa en el Atlántico
Cancún. ( Marcrix Noticias).- El Caribe mexicano se prepara para una batalla de 60 millones de toneladas de biomasa flotante que amenazan con transformar el paisaje de sus playas este año.
Ante este escenario, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) ha iniciado un despliegue operativo acelerado para mitigar los impactos de un fenómeno que, impulsado por el calentamiento global, se presenta cada vez más agresivo y prematuro.
Óscar Rébora, titular de la SEMA en Quintana Roo, confirmó que la entidad ya cuenta con 6,600 metros de barreras instaladas y espera la llegada de 5 kilómetros adicionales la próxima semana para robustecer la contención en puntos críticos.
El funcionario explicó que, aunque el volumen de sargazo en el Atlántico aumentó de 50 a 60 millones de toneladas respecto al año pasado, la llegada a la costa depende estrictamente de factores meteorológicos, corrientes y vientos.
“Estamos incrementando nuestras capacidades cada vez más; adquirimos 7,500 metros adicionales de barreras. Lo que estamos haciendo es adelantar los tiempos de anclaje e instalación con la Marina para que no nos agarre desprevenidos este recale previo, que aunque ya inició, no es todavía un tema preocupante”, afirmó el secretario Rébora.
El plan de acción actual prioriza zonas de alta afluencia como Puerto Morelos, Tulum, Mahahual y Playa del Carmen, donde se busca ampliar los polígonos de protección existentes.
Una de las novedades para esta temporada es el análisis técnico para intervenir en Cancún, específicamente en Playa Corales, donde se proyecta la instalación de hasta 1.5 kilómetros de barrera para proteger esta ventana al mar de carácter público.
Respecto al impacto que esto podría tener en la imagen del estado durante este año de alta relevancia turística, Rébora aseguró que el monitoreo es constante y que la infraestructura estatal está lista para evitar complicaciones mayores.
Subrayó que Quintana Roo ha evolucionado como un destino maduro cuya oferta va más allá de sus litorales, diversificándose hacia cenotes, selva y zonas arqueológicas.
“Ya está comprobado que no se caen las ocupaciones hoteleras por la presencia de sargazo. Somos un destino consolidado que no ofrece solo sol y playa; estamos listos para atender la situación y asegurar que, pese a ser un fenómeno natural hidrometeorológico, la experiencia del visitante no se vea afectada”, concluyó el funcionario.
