Del total de contagios en Quintana Roo, tres corresponden a hombres y uno a una mujer.
Cancún (Marcrix Noticias)-El estado de Quintana Roo registra cuatro casos activos de chikungunya, lo que lo coloca en segundo lugar a nivel nacional durante los primeros meses del año, según el más reciente informe de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud.
Del total de contagios en la entidad, tres corresponden a hombres y uno a una mujer. A nivel nacional se han contabilizado 12 casos, encabezando la lista el estado de Chiapas con ocho contagios registrados durante el primer bimestre del año.
La cifra resulta relevante si se considera que durante todo el año pasado México registró únicamente 16 casos, de los cuales 12 ocurrieron en Quintana Roo, lo que muestra un repunte en la presencia de esta enfermedad en la región.
Esto significa que en apenas dos meses la entidad ya acumula una tercera parte de los contagios reportados el año pasado, por lo que autoridades sanitarias advierten la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica constante, especialmente por las condiciones climáticas del Caribe mexicano que favorecen la reproducción del mosquito transmisor.
La Secretaría de Salud mantiene desde el año pasado una alerta ante el incremento de casos y el riesgo asociado a la proliferación de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, especies responsables de transmitir el virus del Chikungunya.
Esta enfermedad viral se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados y se caracteriza principalmente por:
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Fiebre alta de aparición súbita
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Dolores articulares intensos
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En algunos casos, salpullido
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Síntomas que pueden prolongarse durante meses
Actualmente no existe una vacuna, por lo que la prevención se basa principalmente en evitar la picadura de mosquitos y eliminar criaderos, mediante acciones como lavar, tapar, voltear o tirar recipientes que acumulen agua.
Los grupos más vulnerables ante esta enfermedad son los recién nacidos, niños menores de un año, adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas. Aunque en casos extremos puede provocar la muerte, a diferencia del dengue no suele generar hemorragias ni complicaciones asociadas a fiebre hemorrágica.
