Estado (Marcrix Noticias).- El estado de Quintana Roo ha registrado una tendencia descendente sostenida en el delito de robo de vehículos durante los últimos tres años, de acuerdo con los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esta transición positiva en los indicadores de seguridad muestra que, mientras en el año 2023 se reportaron 3 mil 263 unidades sustraídas, para el cierre del año 2025 la cifra se redujo a 2 mil 684 casos. Este descenso representa una mejora significativa en la protección del patrimonio de los ciudadanos y de las empresas dedicadas al transporte y arrendamiento en la entidad.
La efectividad de esta estrategia se atribuye a la aprobación de una iniciativa enviada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa para modificar el Código Penal del Estado. Con la entrada en vigor en 2025 de la tipificación del robo equiparado de vehículos, se establecieron penas más severas y agravantes que aumentan la sanción hasta en una mitad adicional. Esta reforma legal fue diseñada específicamente para combatir acciones dolosas por parte de arrendatarios que atentan contra las empresas propietarias, cerrando brechas legales que anteriormente permitían la impunidad en este sector comercial.
Los resultados en el ámbito del arrendamiento han sido particularmente drásticos y favorables tras la implementación de los nuevos decretos. Alma Reynoso Zambrano, presidenta de la Asociación de Arrendadores de Vehículos de Quintana Roo, destacó que el sector pasó de enfrentar un promedio de 360 incidentes anuales —equivalente a un robo diario— a contabilizar únicamente entre seis y siete casos durante todo el año 2025. Este cambio radical no solo brinda mayor seguridad jurídica a las arrendadoras, sino que frena las pérdidas económicas que anteriormente superaban los 360 millones de pesos anuales.
El desglose estadístico revela un comportamiento variable según el tipo de unidad, destacando que el robo de motocicletas, que había tenido un repunte en 2024 con 2 mil 482 unidades, logró bajar a 1 mil 966 reportes en el último año. Por su parte, el robo de automóviles de cuatro ruedas se mantuvo bajo un control estricto, registrando 712 casos en 2025, una cifra menor a la reportada al inicio del periodo analizado. Incluso en el sector náutico se percibió una mejoría, reduciendo el robo de embarcaciones de diecinueve unidades en 2023 a solo cinco al finalizar el trienio.
Finalmente, la normativa vigente ahora castiga con rigor no solo la apropiación del vehículo, sino también actividades colaterales como el desmantelamiento, la comercialización de autopartes y la alteración de documentos de propiedad. También se penaliza estrictamente el traslado de unidades a otros estados o al extranjero sin autorización del dueño, así como el uso de vehículos rentados para la comisión de otros delitos dolosos. Estas medidas, celebradas por empresarios locales como Jesús Robles, consolidan un marco legal que prioriza la certeza jurídica y el desarrollo del sector turístico en la región.
