Empresarios sostendrán reunión el 20 de febrero con el embajador de Indonesia en México para detonar inversiones y una derrama estimada de hasta 200 millones de dólares anuales.
Cancún(Marcrix Noticias).- Quintana Roo perfila una nueva estrategia de diversificación económica al enfocar esfuerzos en el turismo religioso y en el fortalecimiento de relaciones comerciales con Indonesia, uno de los mercados más poblados del mundo con más de 270 millones de habitantes.
El presidente de Empresarios por Quintana Roo, Sergio León Cervantes, informó que el próximo 20 de febrero sostendrá un encuentro con el embajador de Indonesia en México, Toferry Primanda Soetikno, con el propósito de establecer bases de colaboración en materia turística y de proveeduría internacional.
La iniciativa contempla atraer visitantes con mayor capacidad de gasto, estimado hasta 30% superior al promedio, y fomentar la certificación Halal en productos locales como salsas y chocolates, con el objetivo de cumplir estándares internacionales y facilitar su exportación.
Además del impulso al turismo musulmán, la estrategia incluye segmentos judíos e hindúes, apostando por estadías más largas y viajes familiares. Actualmente, Quintana Roo ya cuenta con restaurantes Kosher y avanza en infraestructura como una mezquita en Playa del Carmen, lo que fortalece su oferta de servicios especializados.
En el ámbito comercial, la propuesta también busca sustituir importaciones asiáticas mediante vínculos directos con proveedores de Indonesia, particularmente en sectores como textiles y mobiliario, para reducir costos y enfrentar aranceles elevados.
De concretarse, el plan podría generar una derrama económica de entre 100 y 200 millones de dólares anuales en el mediano plazo, además de posicionar al Caribe mexicano más allá del modelo tradicional de sol y playa, integrando experiencias culturales vinculadas a la herencia maya.
El sector empresarial reconoce que la consolidación total del proyecto podría llevar varios años; sin embargo, confía en que esta vinculación internacional abra una etapa de capacitación, inversión y expansión hacia un mercado global que mueve más de 2 mil 500 millones de dólares anuales en turismo religioso.
