El ingeniero Wilberth Esquivel advierte sobre hundimientos, fallas en pilotes y deficiencias en la planeación del proyecto en una zona geológicamente compleja.
Cancún(Marcrix Noticias).- Los problemas detectados en el Tramo 5 del Tren Maya han escalado de advertencias técnicas a evidencias visibles en campo, lo que ha llevado a plantear medidas más drásticas para garantizar la seguridad de la obra.
En la zona de Xpu Ha, entre Cancún y Tulum, fue documentado un punto con hundimiento donde se colocó un apuntalamiento metálico para sostener la estructura, una medida de emergencia que, de acuerdo con el ingeniero civil Wilberth Esquivel, se utiliza cuando existe riesgo estructural para evitar deformaciones mayores o incluso un colapso mientras se corrige la cimentación.
Ante este escenario, el especialista consideró que una de las acciones más prudentes sería suspender temporalmente la operación en el tramo Cancún-Tulum para realizar una evaluación integral de toda la estructura.
Explicó que el tramo elevado supera los 90 kilómetros y está sostenido por aproximadamente siete mil pilotes, cada uno con condiciones distintas debido a la naturaleza del terreno, lo que implica que cualquier falla podría generar efectos en cadena.
Detalló que la región presenta un suelo kárstico, altamente poroso, con presencia de cavernas, cenotes y ríos subterráneos, lo que vuelve especialmente complejo garantizar una base firme para la infraestructura. En este contexto, advirtió que no todos los pilotes habrían alcanzado un estrato sólido.
Además del punto ya documentado, indicó que ha recibido reportes de entre dos y cinco sitios adicionales con posibles fallas similares, lo que abre la posibilidad de que no se trate de un caso aislado, sino de un patrón que requiere revisión a fondo.
Esquivel también señaló que parte de los problemas se originaron desde la planeación del proyecto, particularmente tras el cambio de trazo de la carretera hacia la selva, el cual, afirmó, se realizó sin contar con estudios técnicos completos de mecánica de suelos en una zona geológicamente compleja.
En este tipo de terreno, explicó, no existe una profundidad estándar para cimentar, ya que un pilote puede encontrar suelo firme a 15 metros o requerir más de 50, dependiendo del punto, lo que obliga a realizar estudios detallados en cada segmento.
A ello se suman factores como las lluvias y la filtración de agua en el subsuelo, condiciones que pueden acelerar los procesos de asentamiento y agravar las afectaciones con el paso del tiempo.
Las denuncias sobre estas fallas ya generaron reacción a nivel federal. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó revisar el proyecto tras la difusión de videos que evidencian hundimientos, reconociendo la necesidad de investigar lo ocurrido y garantizar la seguridad de los usuarios.
En ese contexto, el especialista insistió en que las revisiones deben ser profundas, constantes y abarcar la totalidad del tramo, no limitarse únicamente a los puntos donde ya se han detectado anomalías, y advirtió que el reto será evitar que las inspecciones se queden en lo superficial.
