El profesor Leonardo Escobar, denunció que elementos de la Guardia Nacional lo golpearon y le fracturaron tres costillas tras detenerlo en el Aeropuerto de Monterrey.

 

Puebla (Marcrix Noticias).– El académico colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla, reapareció con vida tras permanecer 15 días desaparecido en Nuevo León y denunció una serie de irregularidades, abusos de autoridad y presuntas agresiones físicas por parte de elementos de la Guardia Nacional, luego de ser detenido en el Aeropuerto Internacional General Mariano Escobedo, en Monterrey.

Durante una rueda de prensa organizada por la IBERO Puebla, Escobar Barrios relató que fue detenido el 31 de diciembre de 2025 en el Aeropuerto de Monterrey, pese a haber cruzado sin problemas el primer filtro migratorio. 

Según su testimonio, fue arrestado sin que se le informaran los motivos y trasladado a una celda en el municipio de Apodaca, donde permaneció tres días sin que su detención quedara registrada en el Registro Nacional de Detenidos.

El académico afirmó que durante su reclusión fue golpeado, lo que le provocó la fractura de tres costillas, lesión que, aseguró, ya fue comprobada médicamente. Añadió que no recibió atención médica, pese a encontrarse desorientado, sin comer ni beber adecuadamente y pasar varias noches prácticamente a la intemperie dentro de la celda.

Escobar Barrios explicó que, tras cumplir el plazo de su arresto por una supuesta falta administrativa, fue liberado y regresó al Aeropuerto con la intención de continuar su viaje a Puebla, donde se reincorporaría a sus labores como director del área de Publicaciones de la IBERO Puebla. 

Sin embargo, relató que fue despojado de sus pertenencias, quedó sin documentos ni dinero y posteriormente se le negó el acceso a la terminal aérea sin explicación.

Indicó que pasó una noche dentro del Aeropuerto y que, en los días siguientes, fue alejado de la zona por la policía, lo que lo llevó a deambular durante cuatro días por la ciudad, sin comida ni agua, refugiándose entre la maleza para protegerse del calor. 

Esta situación lo condujo a un grave estado de deshidratación, hasta que fue recogido por una patrulla de un centro de rehabilitación, cuyos integrantes lo confundieron con una persona en situación de calle.

El profesor señaló que fue trasladado a una clínica de rehabilitación en el municipio de Juárez, donde permaneció diez días inconsciente, sin recordar nada de ese periodo y durante ese tiempo no pudo proporcionar su identidad y únicamente recibió hidratación y alimentación básica.

“Cuando recuperé la conciencia, el día 15, recordé quién soy y dónde trabajo, y traté de informar mi identidad”, explicó. Sin embargo, denunció que no tenía permitido realizar llamadas telefónicas. 

Su localización fue posible únicamente gracias a un operativo de búsqueda y a una ficha de identidad, lo que permitió que finalmente fuera rescatado por la Fiscalía local.

Escobar Barrios subrayó que su caso no es aislado y advirtió sobre posibles prácticas discriminatorias hacia personas extranjeras. 

Señaló que nunca fue informado de la razón de su detención, que se le negó el derecho a comunicarse con familiares y que no se notificó al Consulado de Colombia, como lo establecen los protocolos internacionales.

El académico también cuestionó la falta de registros oficiales sobre su detención y liberación, así como la ausencia de videos del aeropuerto que expliquen la presunta falta administrativa por la cual fue arrestado. 

Detalló que, aunque fue puesto a disposición de un juez tres horas después de su detención, se desconoce qué ocurrió durante ese lapso.

Durante la conferencia, el maestro Simón Hernández León, director de la Cátedra Jurídica Minerva Calderón de la IBERO Puebla y responsable del apoyo legal al profesor y su familia, calificó la omisión en el registro de la detención como una falta grave y recordó que México ya ha enfrentado denuncias internacionales por casos similares.

Por su parte, el rector de la IBERO Puebla leyó un posicionamiento institucional en el que condenó la filtración de información y material audiovisual por parte de autoridades, al considerar que revictimiza y criminaliza al académico antes de que se esclarezcan los hechos. 

La universidad exigió que sean las pruebas verificables y el testimonio de la víctima los que determinen lo ocurrido, y no versiones oficiales sin sustento.

La desaparición de Leonardo Escobar fue reportada el 6 de enero, cuando su pareja notificó a la universidad que no tenía noticias de él. 

Tras varios días de búsqueda, el académico fue localizado el 16 de enero en la clínica de rehabilitación de Juárez, cerrando un caso que ha generado señalamientos graves sobre presuntas violaciones a derechos humanos y que continúa bajo análisis.

TESTIMONIO COMPLETO DEL PROFESOR:

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