El gobierno local afirma que la ofensiva responde a los atentados recientes atribuidos al Movimiento de los Talibanes Pakistaníes y a ISIS.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- Pakistán lanzó ataques aéreos contra campamentos extremistas en la frontera con Afganistán como parte de una ofensiva que, según autoridades en Islamabad, estuvo dirigida contra bases del Movimiento de los Talibanes Pakistaníes y un grupo afiliado al Estado Islámico (ISIS).
De acuerdo con el ministro de Información, Attaullah Tarar, las operaciones se realizaron durante la madrugada del domingo y fueron descritas como acciones selectivas sustentadas en labores de inteligencia. No se precisaron públicamente los puntos exactos donde se desarrollaron los bombardeos.
El gobierno paquistaní sostuvo que la ofensiva se produjo tras una serie de ataques mortales en su territorio. Entre ellos, una explosión suicida ocurrida a inicios de mes contra una mezquita chií en Islamabad que dejó 31 personas fallecidas.
Tarar afirmó que existen “pruebas concluyentes” de que los responsables de esos atentados actuaron bajo la dirección de líderes que se encontrarían en Afganistán. También señaló que Pakistán “siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región”, aunque remarcó que la seguridad nacional es prioritaria.
El ejército paquistaní advirtió que continuará realizando operaciones contra quienes considere responsables de los ataques, “independientemente de su ubicación”.
Violencia en la zona limítrofe
En los últimos días, la región fronteriza registró nuevos episodios de violencia. En el distrito de Bajaur, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, un atacante suicida apoyado por hombres armados detonó explosivos contra un puesto de seguridad, lo que dejó 11 soldados y un menor fallecidos. Las autoridades indicaron que el agresor era ciudadano afgano.
Horas antes, otro atentado en el distrito de Bannu impactó un convoy de seguridad y provocó la muerte de dos militares, entre ellos un teniente coronel.
Islamabad ha acusado de manera reiterada a las autoridades talibanes afganas de permitir que grupos armados utilicen su territorio para planear ataques. Por su parte, el gobierno afgano ha rechazado esas acusaciones.
