El secretario general pidió a los Estados miembros cumplir con sus aportaciones ante el riesgo de que el organismo se quede sin recursos.
Nueva York (Marcrix Noticias).- La Organización de las Naciones Unidas enfrenta una crisis financiera que podría derivar en un colapso operativo en los próximos meses, advirtió su secretario general, António Guterres, al alertar que los recursos disponibles podrían agotarse a partir de julio de este año.
De acuerdo con el funcionario, la situación presupuestaria del organismo internacional se ha deteriorado de manera acelerada, lo que pone en riesgo la continuidad de programas esenciales en distintas regiones del mundo.
Guterres informó que hasta el momento solo se ha cubierto el 77 por ciento de las contribuciones obligatorias correspondientes a 2025, lo que ha generado un nivel récord de impagos. Ante este escenario, envió una carta a los 193 Estados miembros solicitando el cumplimiento puntual de sus cuotas o, en su caso, la revisión de las normas financieras para evitar la insolvencia.
El secretario general subrayó que el funcionamiento integral del sistema de Naciones Unidas depende de que los Estados respeten sus compromisos financieros.
Medidas de austeridad en sedes de la ONU
La falta de recursos ya ha comenzado a reflejarse en las operaciones cotidianas del organismo. En la sede de la ONU en Ginebra se han implementado medidas de ahorro, como la reducción del uso de escaleras mecánicas y calefacción, ante la escasez presupuestaria.
Guterres reconoció que la ONU ha enfrentado crisis financieras en el pasado, aunque afirmó que la actual presenta características distintas. Entre los factores agravantes, mencionó las normas que obligan a devolver fondos no ejecutados, incluso cuando dichos recursos no han sido recibidos en su totalidad.
Retiro de apoyo financiero de Estados Unidos
Uno de los principales factores que han impactado en la crisis financiera de la ONU es la reducción de aportaciones por parte de Estados Unidos, el mayor contribuyente del organismo. En 2025, Washington no cubrió su contribución al presupuesto ordinario y sólo aportó una parte de los recursos destinados a operaciones de mantenimiento de la paz.
Además, el gobierno estadounidense anunció su salida de diversas agencias y programas multilaterales vinculados a Naciones Unidas, al argumentar diferencias sobre el uso de recursos y prioridades internacionales.
