Cada vez más animales salvajes entran en interacción con la zona Suburbana y la Carretera Federal 307
Cancún, (Marcrix Noticias)-En los confines entre el trazo del Tren Maya y la serpenteante carretera 307, una intrincada trama de vida silvestre se ve amenazada por la creciente competencia interespecífica, desencadenada por la implacable destrucción y fragmentación del hábitat natural.

Este fenómeno, marcado por la competencia entre carnívoros, ha alcanzado proporciones alarmantes, especialmente en el tramo desde Puerto Morelos hasta Tulum.
Informes detallan que la depredación de mascotas y animales de corral se ha convertido en una inquietante realidad para los residentes locales.
Sin embargo, la verdadera tragedia se manifiesta en las pérdidas de vida salvaje, con al menos cinco jaguares cayendo víctimas de atropellos en la carretera 307 desde el inicio de los trabajos de desmonte del Tren Maya.
Este sombrío panorama resalta la intersección crucial entre el desarrollo humano y la preservación ambiental.

La expansión de infraestructuras en estas zonas suburbanas ha desencadenado una serie de eventos que amenazan la rica biodiversidad presente. La presión sobre los ecosistemas locales exige una reflexión profunda sobre cómo equilibrar el crecimiento económico con la conservación de la vida silvestre.
La preservación de estos ecosistemas no solo es esencial para la supervivencia de la vida silvestre, sino también para garantizar un equilibrio armonioso entre el progreso humano y la sostenibilidad ambiental en estas zonas suburbanas.
