Logró llegar a la costa para pedir ayuda luego de que su familia quedara a la deriva en el océano.
Australia (Marcrix Noticias).- Un niño salvó a su familia tras nadar durante horas en aguas agitadas frente a la costa de Australia. El hecho ocurrió el viernes pasado, tras quedar a la deriva junto con su madre y dos hermanos menores, y fue confirmado por las autoridades policiales del estado de Australia Occidental.
El menor, identificado como Austin Appelbee, logró nadar aproximadamente cuatro kilómetros hasta la orilla para dar aviso a los servicios de emergencia, luego de que las condiciones del viento y el mar arrastraran a su familia mar adentro mientras realizaban actividades recreativas.
Una decisión en medio del peligro
La familia, originaria de la ciudad de Perth, se encontraba de vacaciones y utilizaba kayaks inflables y tablas de remo alquiladas cerca de la costa cuando el oleaje comenzó a intensificarse.
Austin relató que inicialmente intentó avanzar en un kayak inflable que comenzó a llenarse de agua, por lo que decidió abandonarlo. Posteriormente se quitó el chaleco salvavidas al considerar que le dificultaba nadar y continuó su trayecto guiándose únicamente por la costa.
Durante cerca de cuatro horas, el menor nadó en mar abierto hasta lograr tocar tierra firme al anochecer, momento en el que dio la alarma a las autoridades antes de colapsar por el agotamiento.
“Las olas eran enormes y no tenía chaleco salvavidas. Solo pensaba sigue nadando”, relató el menor tras el rescate.
Un helicóptero de búsqueda localizó a la madre y a los dos hermanos menores alrededor de las ocho y media de la noche. Los tres permanecían con chalecos salvavidas y sujetos a una tabla de remo tras haber estado hasta diez horas en el agua.
De acuerdo con la policía, el grupo fue encontrado a unos 14 kilómetros de distancia del punto donde comenzaron a la deriva, cerca de la zona de Quindalup.
El inspector James Bradley destacó que la determinación y el valor del menor fueron clave para salvar la vida de su madre y hermanos.
La madre del menor, Joanne Appelbee, explicó que tomó la decisión de enviar a su hijo mayor a buscar ayuda al no poder abandonar a los otros dos niños.
Tras el rescate, los tres menores presentaban síntomas de hipotermia leve, y uno de ellos había perdido sensibilidad en las piernas debido al frío. Sin embargo, los cuatro integrantes de la familia fueron evaluados médicamente y no requirieron hospitalización.
