Niña muere tras ser alimentada con anfetaminas y desnutrición extrema, pesaba solo 11 kilos
Una niña de once años murió en Estados Unidos tras ser alimentada con anfetaminas, quedando en estado de desnutrición severa que la llevó a pesar apenas once kilos
Una niña de once años identificada como Jacqueline “Mimi” Torres García murió en el estado de Connecticut, luego de sufrir maltrato infantil extremo que incluyó desnutrición fatal y administración de sustancias no médicas. La autopsia reveló que el cuerpo de la menor había sido sometido a inanición prolongada y que su sistema contenía anfetaminas, sin ninguna indicación de uso terapéutico. El caso ha generado conmoción en la comunidad por la brutalidad del abuso sufrido por la menor.
Los hechos salieron a la luz cuando el cuerpo de la niña fue encontrado en una bolsa cerca de una vivienda abandonada en la ciudad de New Britain. Las autoridades que acudieron al lugar confirmaron que el cuerpo se encontraba en estado avanzado de descomposición. Los informes forenses determinaron que la menor tenía un peso de apenas once kilos, lo que indica un nivel de desnutrición severa sin precedentes para una persona de su edad.
Durante la investigación, los médicos forenses encontraron en el estómago de la menor únicamente un arándano, un hallazgo que ha generado repudio a nivel nacional y medios de comunicación de todo el mundo. La ausencia de alimentos nutritivos en el organismo de la niña fue uno de los factores clave en la determinación de que su muerte fue producto de inanición extrema.
Además de la desnutrición, los exámenes toxicológicos revelaron la presencia de anfetaminas y difenhidramina en su organismo. Estas sustancias no eran recetadas por profesionales médicos, y su presencia sugiere que la niña fue forzada a consumirlas. Los investigadores consideran que esta combinación de malos tratos y administración de sustancias contribuyó al deterioro de la salud de la menor antes de su fallecimiento.
Las autoridades arrestaron a la madre de la niña, Karla García, y al entonces novio de ella, Jonatan Nanita, quienes enfrentan cargos que incluyen asesinato con circunstancias especiales y crueldad intencional contra un menor. Ambos se han declarado inocentes, y se han programado audiencias judiciales posteriores para definir su situación legal.
Organizaciones de protección infantil y miembros de la comunidad han exigido una revisión exhaustiva de los protocolos de vigilancia y apoyo para menores en riesgo. El padre de la niña ha anunciado su intención de presentar demandas contra agencias de protección infantil por presuntas fallas en la supervisión del caso.

El hecho ha profundizado el debate sobre la responsabilidad de las instituciones para proteger a los niños más vulnerables.

