Vecinos del lugar reportaron haber escuchado gritos de angustia mientras la mujer sufría quemaduras de tercer grado. A pesar de que los agresores intentaron apagar el fuego y llevarla a un hospital, la mujer murió días después debido a las graves heridas.
Las autoridades locales indicaron que el ritual involucraba cantos y danzas, supuestamente destinados a “purgar los pecados” de la víctima. Además, trascendió que días antes del ataque, la anciana había recibido una pensión, lo que podría haber motivado a sus familiares a atacarla para quedarse con el dinero.
De los implicados, siete han sido arrestados, mientras que otros cuatro permanecen prófugos.
El caso ha generado una ola de indignación en redes sociales, donde internautas denuncian la crueldad del acto y cuestionan las creencias extremas que llevaron a este resultado. Asimismo, activistas han señalado la necesidad de abordar la violencia contra los adultos mayores y el impacto de las prácticas religiosas extremas en comunidades vulnerables.
Las autoridades filipinas continúan investigando el caso, mientras organizaciones de derechos humanos exigen justicia para Teofila Camungay Cabusas y medidas más estrictas para prevenir actos similares en el futuro. Este caso se suma a una preocupante lista de crímenes impulsados por fanatismo y codicia, dejando una herida profunda en la sociedad filipina e internacional.