Considerado como uno de los referentes de la generación post-boom de la narrativa latinoamericana.
México (Marcrix Noticias)-A los 87 años falleció Alfredo Bryce Echanique, el escritor peruano que se consolidó como uno de “los mejores exponentes de las letras latinoamericanas”, pero que fue señalado por plagiar textos. En 2012 fue galardonado con el Premio Literatura en Lenguas Romances, pero debido a las críticas y a las acusaciones, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara optó por entregarle el galardón de manera privada. Es la única ocasión en que un ganador no pronunció el discurso. Ante los señalamientos, en su momento, declaró: “que se jodan”.
Bryce negó cualquier responsabilidad en el robo de diferentes artículos periodísticos. La comunidad literaria lo tildó como un “plagiario serial”.
En noviembre de 2012 cuestionado por los medios de comunicación el presidente de la FIL y exrector de la UdeG, Raúl Padilla López, declinó hacer comentarios sobre el incidente y consideró que la polémica suscitada en torno a Bryce Echenique es un tema del pasado.
Proceso publicó que los jueces del Premio FIL sabían también que el mencionado escritor plagiario había sido hallado culpable por los tribunales de Perú, donde le impusieron incluso una sanción por más de 50 mil dólares. Y aun con ese antecedente, el jurado conformado por el peruano Julio Ortega, el mexicano Jorge Volpi, la colombiana Margarita Valencia, la argentina Leila Guerriero, la puertorriqueña Mayra Santos-Febres y el británico Mark Milligngton decidió elegir “por unanimidad” a Bryce Echenique como ganador del Premio FIL 2012, dotado con una bolsa de 150 mil dólares.
Echenique enfrentó al menos 16 acusaciones en su país de origen, Perú, por presuntos juicios de plagio de textos periodísticos, desde hace varios años. La investigadora universitaria María Soledad de la Cerda reveló que el autor es responsable de más de 40 acciones de esa naturaleza y que al menos 33 plagios fueron documentados por ella misma.
Considerado como uno de los referentes de la generación post-boom de la narrativa latinoamericana, nació en 1939 en el seno de una familia de banqueros perteneciente a la oligarquía limeña.
Entre sus obras destacan “Un mundo para Julius”, “Tantas veces Pedro” y “La vida exagerada de Martín Romaña”.
Los organizadores de la FIL consideraban su trabajo como uno de los pilares de la literatura latinoamericana:
“Su obra ha atravesado e influido a varias generaciones desde la publicación de su primer libro de cuentos, Huerto cerrado. Su prosa está plena de humor, sentido satírico y un estupendo registro de la oralidad. Desde una melancolía bien temperada y una irónica nostalgia por los años idos, construye mundos y personajes entrañables con quienes los lectores establecen empatía inmediata”.
Legado y obra
La Casa de la Literatura Peruana afirmó que “su obra, que abarca novela, cuento, ensayo y memorias, dejó una huella significativa en varias generaciones de lectores (…) Expresamos nuestras condolencias a sus familiares, amistades y a la comunidad literaria que hoy despide a uno de los narradores más destacados del país”.
En 2019 publicó ‘Permiso para retirarme. Antimemorias III’, que fue considerada su despedida literaria. Fue la tercera y última entrega de Antimemorias y en este libro dibujó algunos momentos de su vida, “dedicada a la literatura, la amistad y el amor”.
En 1957, ingresó en la Universidad de San Marcos, donde se licenció en Derecho y donde años más tarde, en 1977, lograría su título de doctor en Letras. En 1964 se trasladó a Europa.
El autor peruano comenzó entonces una etapa que le llevó a vivir en Francia, Italia, Grecia, Alemania y España. De hecho, Madrid y Barcelona fueron las últimas ciudades en las que se asentó. En Madrid permaneció desde 1985 hasta febrero de 1999, cuando regresó de nuevo a Perú.
