Quintana Roo (Marcrix Noticias).-no es ningún secreto que la extracción clandestina de estrellas de mar en Cancún continúa siendo una práctica recurrente en playas y zonas turísticas, a pesar de que constituye un delito ambiental. En destinos como la zona hotelera, comerciantes exhiben ejemplares y caracolas marinas para venderlas a turistas, mientras pescadores se adentran al mar para capturarlas sin autorización. Esta actividad ilegal no solo vulnera la legislación mexicana, sino que pone en riesgo la biodiversidad marina y el equilibrio ecológico del Caribe.

En días recientes, se difundió un video en el que se observa a un hombre extrayendo estrellas de mar en la zona hotelera de Cancún. Aunque se dio aviso a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el presunto responsable no fue sancionado debido a que, al momento de la inspección, no portaba ejemplares. Este tipo de situaciones evidencia las dificultades para aplicar la ley en flagrancia y la necesidad de fortalecer la vigilancia ambiental en destinos turísticos de alta afluencia.

La comercialización de estos organismos marinos se mantiene activa tanto en mercados tradicionales como en plataformas digitales. En el Mercado 23 de Cancún, las estrellas de mar pequeñas pueden venderse por poco más de veinte pesos mexicanos, mientras que las de mayor tamaño alcanzan entre ciento veinte y ciento cincuenta pesos. En internet, los precios varían según el vendedor, con costos que oscilan entre doscientos y más de trescientos pesos, e incluso paquetes que incluyen caracolas marinas. En áreas turísticas exclusivas, el precio puede elevarse hasta mil pesos o más por ejemplar.

De acuerdo con el Código Penal Federal, en su artículo 420, fracción cuarta, incurre en delito quien capture, posea, transporte, acopie o comercialice ejemplares de fauna silvestre en categoría de riesgo sin la autorización correspondiente. Las sanciones contemplan de uno a nueve años de prisión y multas que van de trescientos a tres mil días, con incrementos cuando existe finalidad comercial. Además, la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 clasifica diversas especies de flora y fauna, incluidas marinas, en categorías de protección especial, lo que prohíbe su extracción sin permisos.

Especialistas en conservación advierten que las estrellas de mar cumplen un papel fundamental en los ecosistemas marinos, ya que regulan poblaciones de moluscos y contribuyen al equilibrio de los arrecifes. Su extracción masiva puede generar efectos en cadena que afectan corales, peces y otras especies. En un destino cuya economía depende en gran medida del turismo y de la riqueza natural del Caribe mexicano, frenar el tráfico ilegal de estrellas de mar no solo es una obligación legal, sino una medida urgente para preservar el patrimonio ambiental de Cancún para las futuras generaciones.

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