El Gobierno de México revisa sus exportaciones de crudo a la isla ante posibles represalias comerciales de EE. UU.
Nacional (Marcrix Noticias) – El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum analiza actualmente la viabilidad de mantener el envío de petróleo a Cuba. Esta revisión interna surge tras el incremento en las tensiones diplomáticas con la administración de Donald Trump. Fuentes cercanas al gabinete federal indican que existe una preocupación genuina sobre posibles sanciones económicas.
La situación se vuelve crítica debido a que México es hoy el principal proveedor energético de la isla. Venezuela detuvo sus entregas tras bloqueos navales estadounidenses en diciembre. Por ello, la administración mexicana sopesa el costo político de esta ayuda humanitaria.
Riesgos comerciales y revisión del T-MEC
La evaluación sobre el envío de petróleo a Cuba ocurre en un momento delicado para la relación bilateral. México se prepara para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Los funcionarios mexicanos temen que la ayuda a la isla sea utilizada como moneda de cambio o motivo de fricción.
Además, el gobierno federal busca demostrar que sus esfuerzos contra el narcotráfico son suficientes. El objetivo es evitar cualquier intervención militar estadounidense en territorio nacional, una posibilidad que Trump ha sugerido recientemente.
Monitoreo con drones y presión diplomática
Se ha reportado la presencia de drones de la Armada estadounidense en el Golfo de México. Estas aeronaves han sido detectadas siguiendo las rutas de los buques tanque mexicanos. Esta vigilancia aumenta el nerviosismo en las dependencias federales encargadas de la política exterior.
Durante una llamada reciente, el mandatario republicano cuestionó a Sheinbaum sobre el apoyo energético. La presidenta respondió que se trata de ayuda humanitaria bajo decisiones soberanas. Sin embargo, la vigilancia constante sugiere que Washington mantiene el foco sobre el envío de petróleo a Cuba.
El dilema humanitario frente a la seguridad nacional
Dentro del equipo de Sheinbaum hay opiniones divididas sobre este tema. Algunos funcionarios consideran que suspender el suministro provocaría un colapso total en la isla. Esto podría derivar en una crisis migratoria masiva hacia México.
“De lo que se produce es muy poco lo que se envía”, declaró la presidenta Sheinbaum en defensa de la política. Por otro lado, la presión de figuras como Marco Rubio refuerza la postura restrictiva de la Casa Blanca. El envío de petróleo a Cuba representa apenas una fracción de la producción de Pemex, pero su peso simbólico es inmenso.
Actualmente, no existe una decisión final sobre si se reducirá o detendrá el flujo. La administración mexicana busca equilibrar la solidaridad regional con la estabilidad económica frente a su socio comercial más importante.
