Las dos “Mirandas” se unen en Vogue mayo 2026 con diseños de Prada y fotos de Annie Leibovitz.
Espectáculos (Marcrix Noticias) – La portada de Vogue con Meryl Streep y Anna Wintour es el momento cultural más comentado de abril. La edición de mayo de la revista llegó cargada de simbolismo: la actriz que dio vida a Miranda Priestly y la editora que inspiró al personaje posaron juntas bajo la lente de Annie Leibovitz. El resultado paralizó las redes sociales y encendió la antesala del estreno de El diablo viste a la moda 2.
Dos íconos, una sola imagen
La portada lleva por título Seeing Double: When Miranda met Anna, que puede traducirse como “Viendo doble: cuando Miranda conoció a Anna”. En las imágenes, ambas lucieron sofisticados diseños de Prada ante la cámara de Leibovitz. En una de las fotografías principales, Streep viste un traje sastre azul marino de corte clásico con blusa blanca, mientras Wintour aparece sentada con un vestido rojo de manga larga adornado con aplicaciones negras. Los anteojos oscuros y el característico peinado bob de la editora completaron su imagen de siempre.
La sesión también incluyó escenas recreadas, entre ellas la icónica toma del ascensor de la primera película. En esta versión, Wintour ocupa el lugar que en 2006 tuvo Anne Hathaway. El video se volvió tendencia global en pocas horas.
El diablo viste a la moda 2 como detonante
La portada de Vogue con Meryl Streep y Anna Wintour forma parte de la campaña de promoción de la secuela, que regresa 20 años después con su elenco original. Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci también retoman sus papeles. El estreno está previsto para el 1 de mayo en Estados Unidos y el 30 de abril en varios países de América Latina. La conversación entre Streep y Wintour fue moderada por la cineasta Greta Gerwig. Los temas fueron moda, poder, liderazgo y edad. Ambas tienen 76 años.
Las declaraciones que marcaron la entrevista
Wintour se mostró halagada por la interpretación de Streep: “Es un gran honor que Meryl interprete mi papel, por muy diferente que sea Miranda de mí misma. ¿A quién no le parecería eso el regalo más extraordinario?” Streep, por su parte, explicó que al retomar el personaje le interesó explorar el peso del liderazgo: “Me interesaba la parte empresarial, eso de cargar con el peso de los trabajos de muchísimas personas, dirigir una gran organización”.
La actriz también reflexionó sobre las presiones que enfrentan las mujeres en posiciones de poder: “Toda la vestimenta tiene que ver con expresarse, pero también estamos sujetas a grandes corrientes históricas y políticas de expectativas”.
Moda, cine y cultura pop en una sola portada
Wintour también reveló que contactó personalmente a Streep cuando surgieron los primeros rumores de la secuela: “Sabía que ella me diría si iba a estar bien”. La directora editorial reflexionó sobre la evolución del sector: “Me gusta pensar que estamos evolucionando en lugar de desintegrándonos. Seguimos aquí”.
La carta editorial de mayo, firmada por Chloe Malle, relató que al conocerse la noticia de la secuela, el equipo de la revista sintió que Disney “no podía quedarse con toda la diversión”. La decisión fue reunir a “las dos Mirandas”.
La portada de Vogue con Meryl Streep y Anna Wintour no es solo una jugada de mercadeo. Es el cruce entre la moda, el cine y la cultura pop que pocas veces ocurre con tanta precisión y tanto impacto.

