El instituto estableció una probabilidad de 844 millones a 1 de que los huesos pertenecen al sacerdote y exguerrillero del ELN.
Internacional (Marcrix Noticias) – La identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo llegó a su fin tras décadas de incertidumbre. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses anunció que los análisis genéticos practicados sobre muestras óseas halladas en Bucaramanga confirman, sin lugar a dudas, que pertenecen al sacerdote, sociólogo y exguerrillero del ELN. El proceso combinó genética, antropología forense y colaboración internacional para alcanzar esta conclusión.
El director del instituto, Ariel Emilio Cortés Martínez, fue contundente al comunicar el resultado. “No hay ninguna duda”, declaró, al señalar que las pruebas arrojan una probabilidad de ochocientas cuarenta y cuatro millones a uno de que los huesos corresponden al cuerpo de Camilo Torres Restrepo.
Decenas de años de búsqueda, múltiples exhumaciones y el trabajo conjunto de expertos colombianos y estadounidenses confluyeron en este momento histórico para la memoria del país.
Una investigación que comenzó en 2016
El proceso formal de identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo se inició en enero de 2016, por orden presidencial. En esa fecha se realizó una primera exhumación en el Panteón Militar del Cementerio Municipal de Bucaramanga, en una bóveda identificada como “Cabo 2 Mario B. Cáceres D”.
Los estudios de antropología, necropsia y genética practicados en ese momento descartaron que los huesos encontrados allí pertenecieran al religioso. Esto obligó a abrir una nueva línea de investigación.
En septiembre de ese mismo año, el equipo forense realizó una segunda exhumación en el Cementerio Central de Bogotá, específicamente en la bóveda de la familia Torres Umaña. De ese lugar se recuperaron tres cuerpos, y entre las muestras se obtuvo un perfil genético masculino a partir de una vértebra. Se trataba de restos de Ana Josefa Umaña de Torres, abuela paterna de Camilo; de su tío paterno Severo Torres Umaña; y de su padre biológico, Calixto Torres Umaña.
El ADN de Cuba que cambió el rumbo del caso
Un capítulo decisivo tuvo lugar en 2017, cuando el equipo de Medicina Legal viajó a La Habana, Cuba, para exhumar los restos de Isabel Restrepo de Torres, madre de Camilo. La operación se realizó el 28 de marzo de ese año, por orden de la Fiscalía y mediante comisión rogatoria, en la Necrópolis de Cristóbal Colón.
El estado de conservación del cuerpo era muy precario. Sin embargo, un mechón de pelo recuperado en mejores condiciones permitió obtener con éxito un haplotipo de ADN mitocondrial. Ese perfil genético se convirtió en una pieza clave para la identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo.
En 2022, ese mismo perfil permitió cotejar el ADN extraído de una sotana entregada por el presidente Gustavo Petro. Los resultados confirmaron que la prenda perteneció al sacerdote, al detectarse la misma secuencia genética materna.
La exhumación de 2024 y el trabajo con universidad de EE.UU.
En junio de 2024 se abrió un nuevo capítulo en esta investigación. El equipo de búsqueda realizó otra exhumación en el Panteón Militar de Bucaramanga, esta vez en una bóveda sin marcar, ubicada en el extremo opuesto al sitio intervenido en 2016. En ese lugar hallaron un osario con restos de al menos tres personas. El fuerte olor a formol dificultó las extracciones iniciales de material genético.
Ante la degradación de las muestras, Medicina Legal estableció una colaboración con la Sam Houston State University, en Estados Unidos, para aplicar protocolos especializados en restos tratados con formol. Gracias a esa alianza, fue posible procesar las muestras de una tibia hallada en 2024 y contrastarlas con el perfil genético obtenido de la vértebra del padre de Camilo, Calixto Torres, y con muestras de su abuela materna, Isabel Gaviria Cobaleda.
El proceso concluyó con una probabilidad de identificación de nueve mil millones, estableciendo que los restos pertenecen al hijo de Calixto Torres y nieto de Isabel Gaviria por línea materna.
Una tibia y un mechón de pelo sellaron la identidad
Fue una tibia de la señora Ana Josefa Umaña la que permitió lograr el cruce definitivo de ADN. Ese hallazgo, combinado con el haplotipo mitocondrial obtenido del mechón de cabello de la madre de Camilo, cerró el círculo forense. Medicina Legal estableció con un 99,99 % de certeza que los huesos recuperados en Bucaramanga pertenecen al cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia.
Cortés Martínez reconoció que la entrega previa de los restos al padre jesuita Javier Giraldo, realizada por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, fue una decisión “arriesgada”. En ese momento, los análisis genéticos definitivos aún no estaban concluidos. Sin embargo, los estudios posteriores terminaron por respaldar lo que los indicios preliminares ya sugerían.
Una madre que nunca dejó de buscar
Detrás de este largo proceso hay también una historia humana. Isabel Restrepo de Torres dedicó años de su vida a la búsqueda de su hijo Camilo. Su perseverancia resultó fundamental para que los investigadores pudieran establecer la línea de referencia materna que hizo posible la identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo.

