Autoridades de Chihuahua liberaron a dos menores de 5 y 7 años que eran obligados por su madre y padrastro a mendigar y vender chicles, y que además sufrían abuso sexual.
Ciudad Juárez (Marcrix noticias)-La frontera volvió a mostrar su lado más doloroso. En Ciudad Juárez, Chihuahua, dos pequeños de 5 y 7 años, originarios de Venezuela, fueron rescatados tras vivir lo que ningún niño debería experimentar: explotación y abuso sexual a manos de quienes debieron protegerlos.
La madre y el padrastro los obligaban a mendigar y vender chicles cerca de un centro comercial, siempre bajo su vigilancia. Vecinos que presenciaban esta situación a diario alertaron a la Fiscalía Especializada en Atención a la Mujer, lo que permitió que se activara un operativo de rescate.
Al intervenir, la Unidad Anti-Trata confirmó no solo la explotación laboral, sino también indicios de abuso sexual, detectados tras una revisión médica y psicológica a los menores.
La operación no fue sencilla. Los adultos intentaron impedir que se llevaran a los niños, lo que provocó una confrontación. Finalmente, los pequeños fueron resguardados por el DIF estatal, donde ahora reciben atención médica y psicológica. La madre y el padrastro quedaron detenidos y enfrentan cargos por explotación infantil y abuso sexual.

Este caso expone una de las caras más crudas de la migración: niños que llegan a la frontera con la esperanza de un futuro mejor, pero que terminan atrapados en el dolor, el abandono y el abuso.
El caso de los niños venezolanos rescatados en Ciudad Juárez ha encendido la indignación pública, no solo por el maltrato y explotación que sufrieron, sino también por el hecho de que sus propios familiares directos fueran los responsables. Las autoridades han reiterado que este tipo de delitos no quedarán impunes y que se dará seguimiento puntual para garantizar que los menores reciban la protección y el cuidado que merecen.
