Medio Ambiente (Marcrix Noticias).- Un loro corona azul fue captado recientemente en el Parque La Plancha, en el centro de Mérida, Yucatán, lo que generó sorpresa entre observadores de aves debido a que se trata de una especie que no habita de manera natural en la región. Las imágenes fueron compartidas en redes sociales por el usuario J. Cruz Mendoza, quien documentó al ejemplar posado junto a otros loros.
El ave fue identificada como Amazona farinosa, conocida comúnmente como loro corona azul, considerada la especie de loro más grande de México y una de las de mayor tamaño en el país, solo superada por las guacamayas del género Ara. Su presencia en Yucatán resulta inusual, ya que su distribución natural se concentra en selvas húmedas del sur, como las de Chiapas y Campeche.
De acuerdo con el autor de las fotografías, el ejemplar no se encontraba solo, sino acompañado de loros cachetes amarillos, identificados como Amazona autumnalis, una especie de menor tamaño. Ninguna de las dos variedades cuenta con distribución natural en Yucatán, por lo que se presume que su presencia deriva de escapes de cautiverio o liberaciones.
El fotógrafo señaló que, aunque el loro corona azul probablemente escapó de algún encierro, logró integrarse con otras aves para no permanecer aislado, lo que evidencia la capacidad de adaptación de estas especies. Asimismo, destacó la inteligencia y el comportamiento social de los loros, que suelen formar vínculos y desplazarse en grupo.
Ante este avistamiento, Mendoza hizo un llamado a la ciudadanía a respetar a la fauna silvestre y evitar cualquier intento de captura. Invitó también a documentar y compartir registros fotográficos de aves y otras especies, con el propósito de fomentar el conocimiento y la valoración de la biodiversidad presente en la ciudad.
En México, 11 de las 22 especies nativas de loros, pericos y guacamayas se encuentran clasificadas en peligro de extinción conforme a la Norma Oficial Mexicana 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, debido principalmente al tráfico ilegal y la pérdida de hábitat. Estos factores continúan representando una amenaza significativa para la conservación de estas aves en el territorio nacional.
