INPAVI impulsa la autosuficiencia familiar en Cancún con talleres y despensas nutritivas.
Cancún (Marcrix Noticias).– En un municipio donde la pobreza alimentaria persiste pese a los esfuerzos institucionales, Integración para la Vida (INPAVI) demuestra que la educación nutricional y financiera puede romper ciclos de vulnerabilidad.
Gabriela Hurtado, representante de la organización, destacó que recaudan fondos para sostener los talleres integrales que benefician a familias en situación de riesgo en Benito Juárez.
Resaltó que la entrega de apoyos alimentarios avanza de manera constante: tras una colaboración exitosa con Oxxo, parte de los recursos se destinó a la compra de despensas y al equipamiento de talleres de nutrición.
Hurtado explicó que, ante el clima cálido y húmedo de Cancún, se invierte en contenedores especiales para preservar los alimentos y evitar plagas como el gorgojo, mientras se enfatiza la educación en la administración del gasto doméstico para maximizar cada recurso.
INPAVI ya registra casos de éxito: familias que, gracias al acompañamiento integral, han logrado autosustentabilidad mediante pequeños negocios o empleos estables.
Algunas incluso han regresado a sus estados de origen —como Tabasco— para cultivar y comercializar productos agrícolas, o han generado oportunidades laborales para otras personas en necesidad.
“Cuando la familia se compromete, el programa funciona; es un ganar-ganar”, afirmó Hurtado, al resaltar que el objetivo es cerrar el ciclo de dependencia para que los beneficiarios se conviertan en multiplicadores de ayuda.
Actualmente, la organización atiende alrededor de 100 familias con despensas trimestrales que incluyen alimentos no perecederos como arroz, frijol, lentejas, avena, leche en polvo, atún, sardinas y latas de verduras, complementados con papel sanitario.
Cada persona recibe entre 4 y 7 kilos en promedio por entrega, lo que representa un apoyo significativo cuyo valor en el mercado varía según el tamaño familiar, pero busca garantizar nutrición rendidora durante dos o tres meses.
De cara a 2026, INPAVI planea crecer moderadamente hasta 110-115 familias, siempre condicionado a la recaudación mediante eventos y donaciones.
Hurtado subrayó que, más allá de los apoyos gubernamentales existentes, la clave para reducir la pobreza alimentaria radica en la educación: saber elegir alimentos nutritivos, priorizar gastos y distribuir recursos de forma responsable, ya que sin este conocimiento los ciclos de escasez se perpetúan independientemente de la cantidad de ayuda recibida.
