La gobernadora de Campeche informó que las detenidas podrían ser acusadas de homicidio calificado en grado de tentativa.

 

Campeche (Marcrix Noticias).– La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, advirtió que las mujeres detenidas por agredir a policías durante la marcha del 8 de marzo (8M) podrían enfrentar penas de hasta 37 años de prisión, ya que la Fiscalía General del Estado de Campeche (FGEC) analiza presentar cargos por homicidio calificado en grado de tentativa.

Durante la transmisión de su programa “Martes del Jaguar”, la mandataria estatal explicó que dos de las personas detenidas habrían rociado gasolina y encendido fuego contra los escudos de las mujeres policías que resguardaban el Palacio de Gobierno durante la protesta feminista.

“Quedaron las dos mujeres que trataron de incendiarlas; tiraron la gasolina y los cerillos. Ya están en Kobén y mañana tendrán la audiencia. Esperemos que el juez actúe con justicia y que el juicio resulte en una sentencia por ese homicidio calificado en grado de tentativa, que conlleva muchos años de prisión; podrían ser 25, 30 o 37 años. Son penas muy altas”, señaló Sansores.

La Policía del Estado de Campeche detuvo inicialmente a 14 personas durante la manifestación del Día Internacional de la Mujer, a quienes se les señala como presuntas responsables de disturbios y de intentar prender fuego a los escudos de los agentes que protegían el recinto gubernamental.

Posteriormente, cinco personas fueron trasladadas al penal de San Francisco Kobén, donde serán presentadas ante un juez de control. De acuerdo con la gobernadora, dos de ellas enfrentarán cargos por tentativa de homicidio, una más por los daños ocasionados al Palacio de Gobierno, mientras que sobre las otras dos personas no ofreció mayores detalles.

Sansores también cuestionó las agresiones registradas durante la protesta y se refirió al enojo de algunas manifestantes.

“¿Qué vivirán para que tengan ese dolor, esa rabia contra el mundo y contra unas chicas a las que ni les habían visto las caras?”, expresó.

La gobernadora adelantó además que se procederá legalmente contra quienes realizaron actos de iconoclasia, y advirtió que deberán reparar los daños y limpiar las pintas realizadas en edificios públicos.

No obstante, reveló que recibió llamadas de personas que intercedieron por una de las detenidas trasladadas al penal de Kobén, a quien describieron como alguien que realiza actividades artísticas y de voluntariado. En ese caso, indicó que podría haber consideraciones al no haberse registrado agresiones físicas directas.

“Me hablaron de todas partes, de Cultur… que si esta niña es tan buena, que si da clases de música y arte de forma voluntaria en Kobén. Tenía pura santa, entonces dije: ¿qué hacemos con tanta santa?”, comentó entre risas.

Sansores afirmó que el sistema de videovigilancia del C5 permitió identificar a las personas involucradas en las agresiones. Sin embargo, organizaciones civiles, como la Red Nacional de Defensoras, denunciaron que algunas de las detenciones habrían sido arbitrarias y sin flagrancia.

Uno de los casos señalados es el de Esli, estudiante de doctorado de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), quien aseguró que no formaba parte del grupo acusado de incendiar los escudos de las policías.

Entre las personas detenidas también se encontraba una menor de edad, quien fue liberada el 9 de marzo.

Durante el mismo programa, la gobernadora presentó el testimonio de dos policías que participaron en el operativo de seguridad durante la marcha.

La oficial Perla Jaquelin relató que fue golpeada con un martillo y describió el temor que sintió cuando las manifestantes prendieron fuego mientras ellas formaban una barrera humana.

“Empezamos a retroceder para hacer la formación y veo cómo prenden fuego. En ese momento sentí miedo y pensé: aquí hay madres y hermanas esperando en casa. Una solo cumple con su labor y les dije ‘nosotras también somos mujeres, ¿por qué nos hacen eso?’. Y volvieron a prender fuego”, recordó.

Por su parte, la oficial Cristy Salazar aseguró que las policías no respondieron con agresiones durante la manifestación.

“No las agredimos ni las insultamos; no tiramos golpes. Era aguantar y resistir hasta donde pudiéramos. Nunca pensamos que, al momento de levantar el escudo, nos rociarían gasolina”, lamentó.

Con información de Proceso, El Universal y medios.

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