Deportes (Marcrix Noticias).- El enfrentamiento, respaldado por la plataforma de streaming Netflix, generó enorme expectativa mediática y una bolsa millonaria. Sin embargo, el resultado fue contundente: Joshua, dos veces ex campeón mundial de los pesos pesados, impuso su experiencia y potencia frente a un rival con menor trayectoria en el boxeo profesional.
La pelea se llevó a cabo en el Kaseya Center de Miami, recinto donde el equipo de baloncesto Miami Heat disputa sus partidos como local. En el sexto asalto, el británico acorraló a Paul contra las cuerdas y conectó un derechazo directo al mentón que lo envió a la lona, decretando el nocaut y dejando en evidencia la diferencia de nivel entre ambos.
Días después del combate, Paul, de 28 años, informó a través de sus redes sociales que había sufrido una doble fractura de mandíbula y que había sido intervenido quirúrgicamente. No obstante, este viernes sorprendió al anunciar que debió regresar al quirófano debido a que los tornillos y placas colocados en la primera operación comenzaron a aflojarse.
Según explicó el propio peleador en Instagram, la complicación se habría producido porque no respetó el tiempo de reposo recomendado por los médicos. La falta de descanso durante los dos meses posteriores a la primera cirugía habría afectado el proceso de recuperación, obligándolo a someterse nuevamente a una intervención.
Más allá del desenlace deportivo, el combate fue objeto de fuertes críticas en el mundo del boxeo. Analistas y aficionados cuestionaron la desigualdad física y técnica entre Joshua y Paul, quien ha construido su carrera en el cuadrilátero a partir de eventos mediáticos y peleas de exhibición que le han generado importantes ingresos.
Incluso durante la velada se vivieron momentos de tensión. En el cuarto asalto, tras varias caídas del estadounidense, el árbitro Christopher Young reprendió a los boxeadores por el bajo nivel mostrado, reflejando el descontento de parte del público ante lo que muchos consideraron un espectáculo por debajo de las expectativas.
Mientras continúa su recuperación, Jake Paul enfrenta ahora no solo el desafío de sanar completamente su mandíbula, sino también el reto de redefinir su futuro en el boxeo profesional tras una derrota que dejó secuelas físicas y un intenso debate deportivo.
