La dependencia busca mediar las inconformidades de los pobladores y facilitar el acceso a recursos para pueblos indígenas en Quintana Roo.
Cancún (Marcrix, Noticias).- El Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) en Quintana Roo, encabezado por Venancia Coh Chuc, asumió el rol de mediador en las tensiones que han surgido entre las comunidades afectadas por la construcción del Tren Maya y los responsables de la obra.
Esto ocurre en un contexto de creciente malestar entre los habitantes de las localidades que se encuentran en la ruta del proyecto, el cual aún no ha sido concluido.
Coh Chuc señaló que la dependencia se ha comprometido a actuar como intermediaria para facilitar el diálogo entre los pobladores y las instituciones encargadas del Tren Maya, buscando llegar a acuerdos que eviten manifestaciones que puedan causar inconvenientes a terceros.

“Nuestro compromiso es el diálogo con la gente y con las instituciones. Escuchamos la voz de la comunidad y se la hacemos llegar a los encargados para generar propuestas y acuerdos”, afirmó.
Las principales preocupaciones de las comunidades se centran en las afectaciones que han sufrido debido a la construcción, así como en el retraso de los trabajos.
A pesar de esto, Coh Chuc destacó que la pasada administración federal cumplió con la mayoría de los compromisos asumidos con las comunidades indígenas.

Indicó que el INPI continuará gestionando programas y recursos que beneficiarán a las poblaciones ya registradas en el Catálogo Nacional de Pueblos Indígenas, lo cual facilitará la implementación de políticas públicas e inversiones por parte del gobierno federal.
El INPI planea llevar a cabo foros de consulta ciudadana en 2025, para involucrar a un mayor número de personas en el diseño de leyes secundarias.
La titular del INPI en Quintana Roo, destacó que la dependencia cuenta con un presupuesto anual de alrededor de 25 millones de pesos, que ha permanecido constante en los últimos seis años, y espera que esta cifra se mantenga para el próximo año.
